Corte alemana pide al BCE que justifique la compra de bonos

El Tribunal Constitucional alemán determinó el martes que el banco central del país debe dejar de participar en un crucial programa de estímulo del Banco Central Europeo, aunque dio margen al BCE ...

El Tribunal Constitucional alemán determinó el martes que el banco central del país debe dejar de participar en un crucial programa de estímulo del Banco Central Europeo, aunque dio margen al BCE para demostrar que el programa es necesario y apropiado.

Los jueces de la corte en Karlsruhe determinaron que el banco central alemán, el Bundesbank, debe dejar de comprar bonos dentro del programa de estímulo del BCE iniciado en 2015 a menos que el BCE alcance una nueva decisión sobre el programa que demuestre que sus efectos en la economía fueron proporcionales. También indicó que el Bundesbank debería vender los bonos, pero solo de acuerdo con el BCE y en el largo plazo.

El BCE ha comprado más de 2,6 billones de euros (2,9 billones de dólares) en bonos corporativos y gubernamentales, en un intento de impulsar la inflación y un débil crecimiento económico en los 19 países de la zona euro.

El programa encontró oposición entre académicos conservadores alemanes, que señalaron que está fuera de la autoridad del banco e incumple la prohibición incluida en el tratado de la UE sobre financiar a los gobiernos. La corte concluyó que el BCE no incumple la prohibición sobre que los bancos centrales financien el gasto del gobierno.

El Bundesbank tiene prohibido, tras un periodo de transición de como mucho tres meses, participar en la implementación y ejecución de las decisiones en cuestión, a menos que el consejo del BCE demuestre en una nueva decisión que los objetivos buscados por el programa de compras no son desproporcionados a sus efectos económicos y presupuestarios, indicó el Constitucional.

El banco también ha anunciado hace poco nuevas compras por valor de 750.000 millones de euros, para amortiguar el golpe del brote de coronavirus.

La decisión del martes no se aplicaba a ese nuevo programa, aunque los analistas seguían el caso judicial en caso de que cuestionara la capacidad del BCE de intervenir en los mercados para respaldar la economía.