Policía de Kuwait disuelve "disturbios" de egipcios varados

La policía en Kuwait disolvió un disturbio de egipcios que se han quedado varados en el país y no pueden volver a casa por la pandemia del coronavirus, según dijeron el lunes las autoridades. Es l...

La policía en Kuwait disolvió un disturbio de egipcios que se han quedado varados en el país y no pueden volver a casa por la pandemia del coronavirus, según dijeron el lunes las autoridades. Es la primera muestra de descontento reportada por parte de la gran población de trabajadores extranjeros en la región, que han perdido sus empleos por la crisis.

Videos difundidos en internet decían mostrar a la policía de Kuwait lanzando gas lacrimógeno a los manifestantes por la noche. Los inconformes corearon antes ¿Dónde está nuestra embajada?.

La agencia de noticias estatal KUNA describió el choque como disturbios de trabajadores egipcios recluidos en un refugio.

La agencia no mencionó el nivel de fuerza policial empleada para sofocar la protesta, ni cuánta gente fue detenida. El Ministerio kuwaití de Información no respondió en un primer momento a una petición de comentarios.

Los videos decían mostrar a los egipcios en un centro, armados con trozos de muebles en un momento de la confrontación. El refugio parecía estar en un entorno industrial, rodeado por una cerca de alambre coronada por alambre de espino.

KUNA había citado antes al embajador egipcio ante el diminuto país petrolero señalando que El Cairo preparaba vuelos de repatriar esta semana a sus ciudadanos atrapados. Las autoridades kuwaitíes también dijeron que suspenderían las multas y penas de prisión para los que hubieran superado los plazos de sus visas para ayudar a los que quisieran marcharse a volver a sus países de origen.

Como muchos estados ricos en petróleo del Golfo Pérsico, Kuwait depende de un gran número de trabajadores extranjeros para labores como empleadas domésticas, obreros de construcción o trabajos de oficinistas. Esos trabajadores, que son desde hace tiempo una fuente crucial de ingresos para sus familias, se encuentran ahora atrapados por la pandemia del coronavirus y desesperados por regresar a sus países de origen, mientras se les acaba el dinero y el COVID-19 acecha sus campamentos de trabajo.

Unos 35 millones de inmigrantes trabajan en los estados del Golfo: Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí y Emiratos írabes Unidos, así como Jordania y Líbano, según cifras de Naciones Unidas. Los extranjeros superan por mucho a los ciudadanos locales en el Golfo Pérsico, y en algunos países llegan a suponer el 80% de la población.

En Kuwait en particular, una creciente xenofobia ha llevado a las autoridades a deportar a más extranjeros por diversos motivos, como infracciones de tráfico.