Muere en prisión cineasta egipcio que se burló de presidente

Un cineasta egipcio que permaneció detenido más dos años sin juicio por filmar un video musical que se burlaba del presidente Abdul Fatá El Sisi murió el sábado en una prisión de máxima seguri...

Un cineasta egipcio que permaneció detenido más dos años sin juicio por filmar un video musical que se burlaba del presidente Abdul Fatá El Sisi murió el sábado en una prisión de máxima seguridad, informaron dos abogados de derechos humanos.

El abogado Ahmed El Khwaga dijo que su cliente Shady Habash, de 22 años, falleció en la prisión de Tura, en El Cairo. Agregó que de momento se desconoce la causa de su muerte.

El Ministerio del Interior, que supervisa el sistema de prisiones de Egipto, no ha ofrecido declaraciones respecto al deceso.

La policía arrestó a Habash en marzo de 2018 luego que éste dirigió un video para Ramy Essam, un músico egipcio exiliado en Suecia. El video incluía una canción que se burlaba del presidente y condenaba la corrupción del gobierno.

Khaled Ali, un abogado de derechos humanos, indicó que Habash debería haber sido libreado hace dos meses tras cumplir el máximo tiempo de arresto permitido para casos en investigaciones pendientes.

Galal El Behairy, que escribió la canción en el video, fue arrestado también en 2018 luego que el video causó la ira del gobierno al volverse viral en las redes sociales, con millones de vistas en YouTube.

El Behairy fue sentenciado por un tribunal militar a tres años de prisión tras ser condenado de insultar a las fuerzas de seguridad y diseminar noticias falsas.

Tras su fallecimiento, amigos de Habash publicaron una carta que éste escribió en octubre en que habló de su desesperación.

La prisión no te mata, te mata la soledad, escribió, describiendo lo que llamó su lucha para evitar volverme loco o morir lentamente porque me han lanzado a una celda por dos años y me han olvidado.

Su estado psicológico estaba era pésimo, aseveró El Khwaga sobre Habash cuando lo vio por última vez, hace dos meses.

La muerte de Habash pone nuevamente en evidencia los peligros que se viven en las prisiones egipcias al tiempo que El Sisi intensifica sus campañas contra el disentimiento. Muchos reos cumplen condenas por crímenes que, insisten, no cometieron, y a otros ni siquiera les han presentado cargos. De acuerdo con grupos de derechos humanos, miles de personas permanecen en las cárceles de Egipto a la espera de un juicio.