El gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, pidió una ley de ciudades santuario en Texas, su pronunciamiento más público sobre el polémico problema de la inmigración desde que asumió el cargo.

Los republicanos propusieron una ley de "ciudades santuario" desde 2011 Abbott dijo el lunes que el estado debe prohibir políticas que "promuevan santuarios para la gente que vive ilegalmente en este estado". El portavoz John Wittman confirmó que Abbott quiere que la legislatura controlada por los republicanos aborde el tema en 2017.

"Ciudades santuario" no tiene un significado legal. Se utiliza típicamente para describir a los gobiernos locales que prohíben a la policía preguntar a las personas sobre su estado inmigratorio.

La postura de Abbott es sorprendente, pues ha evitado mayormente asumir una posición clara en un tema que irrita a los demócratas y al que se oponen los policías en algunos de los condados más grandes de Texas. Los republicanos propusieron una ley de "ciudades santuario" desde 2011, pero han fracasado repetidamente a pesar de una abrumadora mayoría conservadora.