Ohio pospuso las ejecuciones de reos hasta 2017 debido a problemas para encontrar suministros de fármacos necesarios para su realización.

El anuncio del lunes significa que Ohio pasará al menos dos años sin ejecutar a un reo sentenciado a muerte, lo cual representa otro golpe a los esfuerzos para efectuar la pena máxima en el estado.

El Departamento de Rehabilitación y Correccionales señaló que las fechas de ejecución de 12 prisioneros fueron pospuestas a través de aplazamientos concedidos por el gobernador John Kasich.

La medida establece que Ohio no ejecutará a nadie antes de enero de 2017. Más de dos decenas de ejecuciones están agendadas para los siguientes cuatro años, hasta agosto de 2019.

Ohio se quedó sin provisiones de fármacos para la preparación de la inyección letal y no ha logrado conseguir nuevos suministros, incluido el hecho de que hasta ahora no ha logrado importar los químicos del extranjero.