UE: Confianza del usuario, clave en apps de rastreo de virus

La Unión Europa insta a sus 27 estados miembro a hacer que el uso de aplicaciones de rastro de celulares sea voluntario y a aplicar estándares similares para garantizar que los sistemas elegidos por...

La Unión Europa insta a sus 27 estados miembro a hacer que el uso de aplicaciones de rastro de celulares sea voluntario y a aplicar estándares similares para garantizar que los sistemas elegidos por cada país pueden trabajar juntos en la lucha contra la propagación del coronavirus.

El virus ha infectado a más de 850.000 europeos y ha matado a más de 90.000, según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades. A medida que los países levantan las restricciones al movimiento, determinar si una persona ha entrado en contacto con un contagiado será clave para permitir que la vida regrese a la normalidad.

La utilización de este tipo de apps eliminaría la necesidad del minucioso y largo proceso de interrogar a la gente que ha contraído el COVID-19, la enfermedad causada por el virus, para tratar de determinar donde se contagió.

En su nuevo conjunto de lineamientos, la Comisión Europea señaló que la confianza de la población es primordial para que el sistema funcione.

Este tipo de apps solo pueden mostrar todo su potencial si mucha gente las utiliza. Por lo tanto, queremos dar a los europeos confianza en estas aplicaciones, señaló el vocero de la Comisión, Johannes Bahrke. Es fundamental que la instalación y uso de estas aplicaciones sea voluntario.

Hay una gran preocupación por la posible naturaleza invasiva de rastrear los movimientos de las personas o el riesgo de que sus datos puedan ser compartidos con autoridades desconocidas sin su consentimiento. En el pasado, grupos de consumidores europeos advirtieron frecuentemente sobre los riesgos de privacidad que supone usar dispositivos de salud online.

Según la Comisión, las plataformas deberían estar gestionadas por las autoridades de salud pública y desmantelarse una vez dejen de ser necesarias. Su uso debería ser voluntario, y nadie debería ser castigado si decide no descargarla.

Las aplicaciones funcionarían a través de conexiones bluetooth sin cables y no necesitarían activar ningún otro servicio de ubicación de celulares. Lo ideal sería que los datos estén protegidos por un cifrado de última generación y se mantengan solo el tiempo que sea necesario, agregó la Comisión.