Coronavirus vapulea agricultura en Florida

Montones de calabacines maduraron y se pudrieron bajo el sol de Florida. Tomates se marchitaron en los campos.

Montones de calabacines maduraron y se pudrieron bajo el sol de Florida. Tomates se marchitaron en los campos.

Miles de hectáreas de frutas y verduras en Florida están siendo aradas o abandonadas en los campos porque los agricultores no pueden venderlas a restaurantes, parques y escuelas en todo el país, cerrados por la pandemia de coronavirus.

Otros estados tienen los mismos problemas: funcionarios de agricultura dicen que las verduras de hoja están siendo especialmente afectadas en California y los granjeros de lácteos en Vermont y Wisconsin dicen que han tenido que deshacerse de exceso destinado originalmente para restaurantes.

Con la mayoría de sus cosechas en los meses invernales, el problema es agudo en Florida. Por ejemplo, unas pocas decenas de personas se agolparon para comprar cajas de 11 kilos de tomates directamente de una empacadora en Palmetto, una ciudad en la costa occidental del estado.

El precio por caja: apenas 5 dólares.

Es una catástrofe, dijo el cultivador de tomates Tony DiMare, que tiene campos en el sur de Florida y en la zona de la Bahía de Tampa. Ni siquiera hemos empezado a calcularlo. Va a ser de millones de dólares. Las pérdidas se acumulan diariamente.

Florida encabeza las cosechas estadounidenses de tomates, habichuelas, col y pimientos en esta época del año. Aunque algunas de las cosechas se venden a mercados, muchos agricultores producen solamente para restaurantes, escuelas y parques temáticos, cerrados por ciudades y estados para contener la propagación del virus.

Muchos productores han donado frutas y verduras a los bancos de alimentos, pero existe un límite para lo que pueden aceptar las organizaciones de bien público y el almacenamiento es un problema para los productos perecederos. DiMare dice que algunos bancos de alimentos en el centro de Florida están llenos luego que los parques temáticos en el área cerraron y donaron enormes cantidades de frutas y verduras.

Donamos 400.000 libras (180.000 kilos) de tomates a nuestros bancos locales de alimentos, dijo DiMare. Tendremos que donar un millón más si logramos que los bancos lo acepten.

Los granjeros están tratando de venderles sus productos a tiendas de abastecimientos, pero no es fácil. Las grandes cadenas de supermercados ya tienen contratos con agricultores que producen para el sector minorista, muchos de ellos fuera de Estados Unidos.

No podemos siquiera regalar nuestros productos y están permitiendo que lleguen importaciones, dice DiMare.