OPS preocupada por Nicaragua, insta a prepararse más

La Organización Panamericana de la Salud manifestó el martes su preocupación por la forma en que Nicaragua ha respondido a la pandemia del coronavirus e instó a los países de Latinoamérica a ref...

La Organización Panamericana de la Salud manifestó el martes su preocupación por la forma en que Nicaragua ha respondido a la pandemia del coronavirus e instó a los países de Latinoamérica a reforzar las medidas porque el pico de la enfermedad podría llegar en tres a seis semanas.

Tenemos preocupaciones por la falta de distanciamiento social, la convocatoria a reuniones masivas. Tenemos preocupaciones sobre los tests, el seguimiento de los contactos, la forma en que se reportan los casos, expresó la directora de la organización, Carissa Etienne, refiriéndose a Nicaragua.

Agregó que también estamos preocupados por lo que consideramos una inadecuada prevención de las infecciones y el control en diferentes momentos y niveles en la nación centroamericana.

Las declaraciones de Etienne tuvieron lugar en una videoconferencia de prensa realizada desde la sede de la OPS en Washington, en momentos en que aumentan los enfermos y muertos en la región.

En Latinoamérica y el Caribe hay más de 33.300 contagiados y han muerto más de 1.200 personas por el coronavirus.

En todo el mundo, más de 1,4 millón de personas se han contagiado y unas 80.700 han fallecido, según el Centro de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins, que basa sus datos en los informes de los gobiernos y las autoridades de salud de cada país. Más de 297.000 se han recuperado.

En la mayoría de la gente el nuevo coronavirus provoca síntomas leves o moderados que desaparecen en dos a tres semanas. Pero en algunas personas, sobre todo los adultos mayores y quienes padecen trastornos de salud subyacentes, puede causar enfermedades más graves e incluso la muerte.

En Nicaragua, gran parte de la población ha permanecido en sus casas debido a sus propias preocupaciones por la pandemia, a pesar de los intentos del gobierno de alentarlos a salir en los feriados de la Semana Santa y de promover el turismo.

Los gobiernos locales, apoyándose en las autoridades nacionales, han instado a la gente a que acuda a festivales callejeros y a la playa. Los informes diarios del ministerio de Salud no mencionan ningún tipo de medida de distanciamiento social, repiten que solo hay tres casos de enfermos de COVID-19 confirmados y aseguran que no hay transmisión de la enfermedad en el país.

En sus declaraciones diarias, la vicepresidenta Rosario Murillo dijo el martes que Nicaragua seguía de cerca todas las recomendaciones de salud, pero no mencionó las críticas de la OPS.

Las cifras de los países de Latinoamérica están bastante por debajo de las registradas en Italia, España, Estados Unidos y China, pero la directora de la OPS pidió que no bajen la guardia porque lo peor aún está por llegar.

La pandemia se está acelerando rápidamente e insto a los gobiernos que se preparen para responder a la misma velocidad, manifestó Etienne tras explicar que la cantidad de casos confirmados de COVID-19 se duplicó en la última semana para alcanzar a 384.435 enfermos y 11.270 muertos en las Américas.

Todos necesitamos prepararnos para semanas más difíciles que están por llegar a medida que más y más gente se enferma, dijo.

Etienne recomendó a las naciones de la región trabajar juntas para asegurar el suministro de equipos a los hospitales y centros de salud y dijo que en las próximas tres a seis semanas muchos de los países comenzarán a ver un incremento de los casos.

Su colega Jarbas Barbosa, subdirector de la OPS, dijo que por ahora no tienen evidencias científicas que permitan establecer que los países ya pueden hacer una transición desde la cuarentena al retorno de la vida normal.

Barbosa indicó que los países latinoamericanos deberían decidir cambiar de estrategia o adoptar nuevas medidas después del período de transmisión más fuerte, que aún no ha llegado. Pero advirtió que esas decisiones tienen que considerar la dinámica de la transmisión del virus, la disponibilidad de camas en unidades de terapia intensiva y de ventiladores.

Si se toman medidas muy temprano, dijo, podría haber un resurgimiento de los casos y sobrepasar la capacidad de los servicios.

Por eso, Etienne recomendó a los países a seguir con el distanciamiento social para disminuir la carga en los sistemas de salud.

Estamos frente a una pandemia que se expande más rápido de lo que cualquiera haya imaginado, dijo. Va a poner a prueba nuestros sistemas y nuestra capacidad como nunca antes.

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La periodista Gabriela Selser contribuyó con esta información desde Managua.