Colombia busca evitar propagación de COVID-19 en cárceles

El gobierno colombiano evalúa permitir que entre 8.000 y 10.000 presos por delitos menores cumplan sus condenas en arresto domiciliario para contener la propagación del nuevo coronavirus en las cár...

El gobierno colombiano evalúa permitir que entre 8.000 y 10.000 presos por delitos menores cumplan sus condenas en arresto domiciliario para contener la propagación del nuevo coronavirus en las cárceles del país.

En Colombia hay 132 centros carcelarios en los que están recluidos unos 121.000 presos. El hacinamiento, según las autoridades, es de un 50%.

Para evitar motines como el del 22 de marzo en la cárcel Modelo de Bogotá -en el que murieron 23 reclusos y hubo 87 heridos, entre ellos varios guardias-, el Instituto Nacional Penitenciario realiza actividades como ajedrez, entrenamiento físico, música y dibujo para reducir el nivel de ansiedad entre los presos y mitigar los efectos de la suspensión de las visitas.

Hasta ahora en el país el COVID-19 ha dejado 1.533 contagiados y 46 fallecidos.

El general de la policía Luis Vargas, director de Seguridad Ciudadana, informó que debido a la cuarentena obligatoria -que se extenderá hasta el 27 de abril- se han reducido los homicidios y hurtos en un 51% pero a la vez han crecido los delitos cibernéticos. Por otra parte, el mayor control en las carreteras -que lucen vacías- ha provocado una caída en el tráfico de cocaína y marihuana que no cuantificó.

Por su parte, la Fuerza Aérea Colombiana informó a The Associated Press que designó tres de sus aeronaves para trasladar a Bogotá a pacientes con coronavirus que residen en zonas alejadas y que requieren cuidados intensivos. En su interior las aeronaves están divididas en tres zonas: en una va la tripulación aislada, en la segunda el personal médico y en la última los pacientes.

Un grupo de presos comunes contagiados de coronavirus será trasladado a un hostal sanitario, bajo vigilancia, para disminuir el riesgo de infección de otros detenidos, informó el ministro de Salud chileno Jaime Mañalich.

Son 13 reos mayores de 60 años de un penal de la barriada pobre de Puente Alto, en la periferia sur de Santiago, donde cerca de la mitad de sus 620.000 habitantes quedarán en cuarentena total desde el jueves.

Chile, con 5.116 contagiados y 43 fallecidos, es el segundo país de la región, después de Brasil, con más infectados, entre los que se incluyen 286 funcionarios de la salud, de los cuales tres están graves.

De los 18 millones de chilenos, todos los que usen transporte público o privado de cualquier tipo, deberán usar mascarilla y quienes infrinjan la medida serán multados e incluso se arriesgan una denuncia judicial. Con 180 casos y 14 fallecidos, Bolivia muestra una tasa de mortalidad por coronavirus de 7,7%, mayor a la de sus vecinos pese a que es uno de los países con menos infectados gracias a la cuarentena obligatoria, reconoció el martes el ministro de Salud, Aníbal Cruz.

Cruz llamó a la población a acatar la cuarentena -que finalizará el 15 de abril- para evitar que la epidemia se dispare y no descartó ampliarla. Pero con una economía informal superior al 60%, varios sectores presionan por retomar las actividades.

El sistema de salud boliviano está rezagado en comparación con sus vecinos. De acuerdo con la Organización Mundial de Salud, Bolivia está último en Sudamérica con un déficit de 1.100 camas de terapia intensiva, dijo el embajador boliviano de Ciencia y Tecnología, Mohammed Mostajo.

En dos hospitales públicos el personal ha amenazado con replegarse ante la falta de material de bioseguridad para hacer frente a la pandemia.

Por la tarde, en la frontera con Chile, bolivianos que intentaban ingresar al país chocaron con los militares que respondieron con gases lacrimógenos para dispersarlos, dejando al menos dos heridos. El fin de semana, el gobierno interino de Jeanine íñez dispuso que un primer grupo de 500 bolivianos ingresara al país y fuese aislado en medio de una cuarentena que se extenderá hasta el 15 de abril.

Human Rights Watch advirtió, en tanto, que el decreto que emitió íñez sobre las medidas para combatir el Coronavirus incluye una disposición demasiado amplia que las autoridades podrían usar para procesar a quienes critican las políticas gubernamentales.

"El gobierno boliviano parece estar aprovechando la pandemia para darse el poder de castigar a cualquiera que publique información que el gobierno considere incorrecta", en violación de la protección de la libertad de expresión, dijo José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch en un comunicado de prensa.

En Guatemala, un tercer migrante de 37 años que fue deportado el 26 marzo desde Arizona, Estados Unidos, dio positivo al coronavirus, confirmó el Ministerio de Salud.

Otros dos migrantes que viajaron en el mismo vuelo - que transportó a 41 guatemaltecos, entre ellos 10 niños- también contrajeron la enfermedad.

El lunes la cancillería guatemalteca anunció que suspendía los vuelos de deportados durante la Semana Santa en base a peticiones específicas a las autoridades estadounidenses. Entre ellas, que los vuelos se limiten a 25 pasajeros que tengan un certificado en el que conste que no tienen síntomas.

El gobierno prohibió la circulación de habitantes entre departamentos, por lo que también solicito a las autoridades estadounidenses que todos los deportados sean residentes del departamento de Guatemala.

En otros dos vuelos las autoridades guatemaltecas registraron a por lo menos seis migrantes deportados que llegaron al país con fiebre o tos severa, por lo que fueron colocados en aislamiento junto a los trabajadores de migración y de la cancillería que los habían atendido.

En Guatemala hay 71 casos registrados y tres defunciones.

En Argentina, donde rige una cuarentena hasta el 12 de abril, hay 1.574 infectados y 54 muertos.

La secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, informó que han sido demandadas 96 camas en unidades de terapia intensiva, lo que está lejos de una situación de "desborde".

En tanto, los análisis para detectar el nuevo coronavirus "van aumentando de la mano de la descentralización y el trabajo con las jurisdicciones", dijo Vizzotti. En total se han realizado 11.778 testeos en todo el país que son analizados por unos 120 laboratorios.

Por otro lado, dirigentes de la oposición cuestionaron la decisión de un juez de disponer la prisión domiciliaria para el exvicepresidente y exministro de Economía Amado Boudou, quien hasta la víspera cumplía en un penal una sentencia de más de cinco años de prisión por cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública. La sentencia, dictada hace más de un año y que fue apelada, debe ser revisada por la Corte Suprema.

El juez fundamentó su decisión en el avance de la pandemia y la buena conducta de Boudou, quien ejerció como funcionario durante el mandato de Cristina Fernández (2007-2015), actual vicepresidenta de Argentina.

En Latinoamérica y el Caribe hay más de 33.000 contagiados y han muerto más de 1.200 personas por el coronavirus.

La pandemia ha infectado a más de 1,38 millón de personas y causado la muerte a más de 76.500 en todo el mundo, según el Centro de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins, que basa sus datos en los informes de los gobiernos y las autoridades de salud de cada país.

En la mayoría de la gente el nuevo coronavirus provoca síntomas leves o moderados que desaparecen en dos a tres semanas. Pero en algunas personas, sobre todo los adultos mayores y quienes padecen trastornos de salud subyacentes, puede causar enfermedades más graves e incluso la muerte.