Empresa de celdas de combustible repara respiradores en EEUU

Ya era tarde cuando al ingeniero Joe Tavi le llamó su jefa con una pregunta extraña: ¿Podría su compañía, que fabrica celdas de combustible, aprender a arreglar un respirador?

Ya era tarde cuando al ingeniero Joe Tavi le llamó su jefa con una pregunta extraña: ¿Podría su compañía, que fabrica celdas de combustible, aprender a arreglar un respirador?

California tenía muchos descompuestos y el gobernador preguntó si la compañía basada en San José, Bloom Energy, podría repararlos para que los pacientes con coronavirus pudieran respirar.

Tavi, un ingeniero que creció desarmando la aspiradora de su casa para ver si podía volver a armarla, dijo que lo consultaría con la almohada.

Sólo que esa noche no durmió. En lugar de eso, puso una cafetera y descargó un manual de más de 300 páginas del LTD 1200, el modelo de respirador que los funcionarios estatales dijeron que necesitaba reparación.

A las 4:45 de la madrugada del siguiente día, todavía con café en mano, la jefa volvió a llamar.

Podemos hacerlo, le dijo Tavi. No podremos hacerlo si no intentamos.

Desde entonces, la compañía que no sabía nada de respiradores, ha reparado más de 500. Es una transformación similar a la de la Segunda Guerra Mundial, cuando los gigantes de la manufactura utilizaron su experiencia en líneas de ensamblaje para hacer aeronaves y tanques. Ahora, algunas compañías buscan en sus bodegas la inteligencia para hacer lo mismo con equipo médico.

La Sociedad de Medicina Crítica estima que unos 960.000 pacientes con COVID-19 en Estados Unidos podrían necesitar un respirador, pero sólo hay disponibles como 200.000.

En California, el gobernador Gavin Newsom busca al menos 10.000 respiradores. Hasta ahora, sólo ha encontrado 4.000 _ incluidos 170 de las reservas nacionales del gobierno federal que necesitaban reparaciones.

La mayoría de los infectados sólo sufren síntomas leves o moderados como fiebre y tos, que pueden durar dos o tres semanas. Pero el virus puede matar o causar complicaciones graves como la neumonía a algunos pacientes, especialmente ancianos o personas con problemas médicos previos.