A paso lento, México trata de blindarse contra coronavirus

A paso lento, México sigue avanzando en el cese de actividades para tratar de frenar el alcance del nuevo coronavirus. Se reportan al menos 1.200 casos y 29 muertes.

A paso lento, México sigue avanzando en el cese de actividades para tratar de frenar el alcance del nuevo coronavirus. Se reportan al menos 1.200 casos y 29 muertes.

El Instituto Nacional Electoral informó el miércoles de la suspensión de las elecciones al Congreso del norteño estado de Coahuila y las municipales del céntrico estado de Hidalgo, ambas previstas para junio.

Desde la capital, los centros comerciales suspendieron actividades y la vida de la ciudad seguía ralentizándose. Patrullas de la policía hacían recorridos cerca de parques y lugares donde todavía se agrupaba gente para alertar mediante megáfonos que se fueran a sus casas. En la periferia se mantenía la actividad, aunque no tan intensa como habitualmente.

Quien mantuvo su agenda fue el presidente Andrés Manuel López Obrador, que inauguró un hospital en el sureño estado de Oaxaca en un acto sin público, aunque mantuvo su costumbre de viajar en un vuelo comercial, donde le fue tomada la temperatura como al resto de pasajeros sin que se le registrara fiebre.

En el sureste del país, en el estado de Tabasco, las autoridades mexicanas permitieron a 49 ciudadanos británicos desembarcar de un crucero anclado frente a su costa caribeña para que regresaran en avión a su país. La operadora del barco, a cambio, pagó el vuelo de 141 mexicanos que quedaron varados en Inglaterra debido a las restricciones de viaje por el coronavirus.

El martes la Marina se había llevado a un pasajero que necesitaba hospitalización. El gobierno no informó si en el barco había casos de COVID-19.

Por otra parte, y mientras continúan los preparativos sanitarios sobre todo en las ciudades más pobladas, llegaron al país procedentes de China 100,000 mascarillas, 50,000 nuevos kits de prueba de COVID-19 y cinco respiradores artificiales donados por la Fundación Jack Ma y la Fundación Alibaba, según indicó el centro cultural chino en México.

Poco antes, El Salvador confirmó a su segundo fallecido por el nuevo coronavirus.

El ministro de Salud, Francisco Alabí, informó que fue un hombre de 89 años que sufrió un paro respiratorio y que había dado negativo en una primera prueba, pero en la segunda realizada se confirmó la enfermedad.

Desde Panamá, se reportó que el país registra 1.276 contagiados, 32 fallecimientos y nueves recuperados.

El director de la Caja de Seguro Social, Enrique Lao, dijo en rueda de prensa que jamás los panameños hemos estado frente a una amenaza colectiva tan grande como esta.

También se informó que las 45 camas de cuidado intensivo del principal hospital de seguridad social en la capital estaban ya ocupadas. Las autoridades de Salud panameña han aplicado más de siete mil pruebas para detectar el nuevo coronavirus.

Por la mañana, desde Colombia, el gobernador del departamento de Nariño manifestó su preocupación por el ingreso ilegal de unos 3.000 venezolanos y ecuatorianos desde Ecuador pese a que desde hace tres semanas está cerrada la frontera con ese país debido a la pandemia del nuevo coronavirus.

Por su parte, el general Jorge Hoyos, comandante del ejército en la zona, señaló que debido a ese flujo migratorio registrado en la última semana hubo que reforzar la vigilancia con 500 hombres y sobrevuelos de la Fuerza Aérea.

Según las autoridades sanitarias en el país hay 1.065 contagiados y 17 fallecidos.

Perú anunció por su parte que sumó 30 muertos y 1.323 infectados, mientras que los delitos en los hogares en cuarentena provocaron 43 violaciones sexuales, entre ellas 27 niñas. También 538 golpeadas.

Desde el 16 de marzo, los 32 millones de peruanos tienen prohibido salir entre las seis de la tarde y las cinco de la mañana. En cinco regiones, con enorme número de desobedientes, están impedidos, desde las cuatro de la tarde.

Guatemala anunció antes que por segundo día se han suspendido los vuelos que a diario retornan a migrantes deportados desde Estados Unidos. La suspensión se produjo luego de que la semana pasada un migrante dio positivo al coronavirus tras haber retornado al país desde Brownsville, Texas.

Varios menores de edad que fueron deportados han presentado fiebre alta al bajar de los aviones, pero sin dar positivo al virus, lo que ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias.

La cancillería dijo que dialoga con las autoridades estadounidenses sobre el tema pero no ha confirmado si solicitará la suspensión indefinida de los vuelos.

Según cifras del Instituto Guatemalteco de Migración, de febrero a marzo el número de deportados bajó casi a la mitad.

Por la tarde, el presidente Alejandro Giammattei anunció que hay 45 contagios y un muerto.

En Chile se reportaron 3.031 casos y 16 fallecidos, cuatro más que la víspera.

Las autoridades han comenzado a preocuparse por la falta de ventiladores mecánicos. Algunas universidades del país ya trabajan en sus propios prototipos de respiradores básicos.

En Santiago, donde siete barrios y más de 1,3 millón de personas están en cuarentena total, se registraban largas filas -que no respetaban la distancia aconsejada de un metro- para cobrar los seguros de cesantía y las indemnizaciones de los que han sido despedidos.

Una persona con coronavirus fue atrapada por la policía tras fugarse del hospital de Talcahuano, en la región de Bio Bío. La mujer trabaja en un mercado mayorista de fruta y verdura de la ciudad de Concepción.

Por la tarde la cancillería confirmó en Twitter la muerte del cónsul de Chile en Rosario, Argentina, Fernando Labra. El canciller Teodoro Ribera había informado el lunes que el diplomático estaba ingresado por coronavirus.

Desde Ecuador, el viceministro de Salud, Ernesto Carrasco, dijo que en el país hay 2.748 contagiados, 93 fallecidos y 3.200 casos sospechosos.

La provincia de Guayas sigue siendo el epicentro de la pandemia en el país con 1.937 casos.

En toda Latinoamérica hay a más de 16.000 infectados y más de 400 fallecidos por el coronavirus.

La pandemia ha infectado a más de 887.000 personas y causado la muerte a más de 44.000 en todo el mundo, según el Centro de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins que basa sus datos en los informes de los gobiernos y las autoridades de salud de cada país.

En la mayoría de la gente el nuevo coronavirus provoca síntomas leves o moderados que desaparecen en dos a tres semanas. Pero en algunas personas, sobre todo los adultos mayores y quienes padecen trastornos de salud subyacentes, puede provocar enfermedades más graves e incluso la muerte.