Piden levantar sanciones a Venezuela e Irán por pandemia

Desde Caracas hasta Teherán, diversos funcionarios han pedido al gobierno de Estados Unidos que alivie las paralizantes sanciones económicas que, según ellos, están contribuyendo al creciente núm...

Desde Caracas hasta Teherán, diversos funcionarios han pedido al gobierno de Estados Unidos que alivie las paralizantes sanciones económicas que, según ellos, están contribuyendo al creciente número de muertes causadas por la pandemia de coronavirus.

La idea ha ganado el apoyo de destacados izquierdistas en Estados Unidos, incluido el precandidato presidencial demócrata Bernie Sanders, quien dice que vale la pena ayudar a algunos de los críticos más ardorosos de Estados Unidos si con ello se pueden salvar vidas.

"Es absolutamente desmesurado mantener las sanciones en este momento", dijo Jeffrey Sachs, director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia, en una entrevista. "Lo único moral, sensato y legal que se puede hacer es detener esta locura que está paralizando los sistemas de salud de otros países".

Pero casi al mismo tiempo, los propios funcionarios en Irán han rechazado las ofertas de ayuda de Estados Unidos.

Las compañías estadounidenses han tenido prohibido hacer negocios con Irán y Venezuela durante casi dos años, después de que el gobierno de Donald Trump se retiró unilateralmente del acuerdo nuclear de Teherán con las potencias mundiales, y lanzó una campaña para destituir al presidente socialista de Venezuela, Nicolás Maduro, por presuntamente cometer fraude en su reelección de 2018.

Las restricciones han reducido drásticamente los ingresos petroleros en ambos países y han generado tensiones que, en el caso de Irán, culminaron en un ataque con drones en enero en el que murió un general iraní.

Los funcionarios estadounidenses han restado importancia a las críticas, y aseveran que las sanciones permiten la entrega de alimentos y medicinas. Pero la mayoría de los expertos dicen que los envíos no se materializan, ya que las empresas occidentales desconfían de hacer negocios con cualquiera de los dos gobiernos.

"En la mayoría de los casos, el cumplimiento (de las sanciones) por parte de los bancos hace que sea prácticamente imposible hacer negocios", dijo Jason Poblete, un abogado mercantil en Washington que ha representado a ciudadanos estadounidenses detenidos en Cuba, Venezuela e Irán.

Irán ha reportado más de 1.810 muertes por coronavirus hasta el lunes, el cuarto total nacional más alto del mundo, y su gobierno argumenta que las sanciones de Estados Unidos han exacerbado el brote.

"Incluso en medio de esta pandemia, el gobierno de Estados Unidos se ha negado vengativamente a levantar su castigo ilegal y colectivo, lo que hace que sea prácticamente imposible incluso comprar medicamentos", dijo el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, en un comunicado en video.

También publicó en Twitter una lista de los suministros que Irán necesita urgentemente, incluidos 172 millones de cubrebocas y 1.000 respiradores artificiales.

Los virus no discriminan. Tampoco debería la humanidad ", escribió.

China y Rusia han pedido que se levanten las sanciones contra Irán. El jefe de política exterior de la Unión Europea pidió el lunes a Estados Unidos que deje claro que sus sanciones no apuntan a la ayuda humanitaria.

Los funcionarios estadounidenses dicen que relajar las sanciones contra Irán sólo financiaría actividades terroristas y corrupción, y que la ayuda no llegaría a las personas necesitadas. También señalan que el sistema de salud de Venezuela ha estado en caída libre durante años y que la escasez es anterior a las sanciones.

Kenneth Roth, director de Human Rights Watch con sede en Nueva York, que ha emitido informes mordaces sobre abusos en Irán y Venezuela, dijo que la comunidad internacional debería unirse para ayudar a todos los países a obtener acceso a los suministros médicos necesarios, incluso a aquellos que están bajo sanciones.

"El gobierno de Estados Unidos debería manifestar claramente que nadie será penalizado por financiar o suministrar ayuda humanitaria en este momento de crisis de salud pública", dijo a The Associated Press.

En Venezuela, el impacto ha sido menos severo que en Irán: sólo 84 casos confirmados y ninguna muerte. Pero su sistema de salud ya estaba en ruinas, como el resto de la economía, y el 70% de sus hospitales reportan que carecen de un suministro adecuado de electricidad y agua, por lo que incluso un pequeño brote de enfermedad puede causar grandes estragos.

Juntos, Irán y Venezuela controlan alrededor del 30% de las reservas mundiales de petróleo, por lo que se espera que estén entre los más afectados por la caída de los precios del crudo de este mes.

Subrayando la fragilidad económica, ambos países han pedido al Fondo Monetario Internacional miles de millones en préstamos de emergencia.

La solicitud de Irán, la primera desde 1962, subraya cuán abrumado está el que era considerado uno de los mejores sistemas de salud de Medio Oriente, incluso aunque las autoridades hasta ahora se han negado a imponer cuarentenas en todo el país, o incluso en toda una ciudad.

Maduro, quien hace apenas un mes acusaba al FMI de ser una herramienta del imperialismo estadounidense, también buscó ayuda del organismo internacional de préstamos. Pero su solicitud fue rechazada en menos de 10 horas, y el FMI dijo que no hay claridad entre sus 189 miembros acerca de si él o Juan Guaidó, el legislador respaldado por Estados Unidos, es el mandatario legal del país.

Quienes piden alivio de las sanciones dicen que la lucha política debe dejarse de lado para evitar que más personas crucen a la vecina Colombia y se unan a los casi 5 millones de venezolanos que han huido de la calamidad económica en los últimos años.

"Incluso si estás de acuerdo con la justificación de las sanciones, tiene poco sentido sumarlas a una pandemia global", dijo Francisco Rodríguez, un economista venezolano que se opone a Maduro y recientemente lanzó Oil For Venezuela, un grupo cabildero con sede en Estados Unidos que aboga por una mayor asistencia a los más vulnerables.

Existe un precedente para suspender las sanciones de Estados Unidos en tiempos de crisis. En 2003, el presidente George W. Bush lo hizo temporalmente después de que un terremoto cerca de la ciudad iraní de Bam dejó miles de muertos. La medida despejó el camino para que aviones militares estadounidenses aterrizaran en Irán por primera vez desde la revolución de 1979, entregando ayuda.

En lugar de aliviar las sanciones, Washington ha estado ofreciendo ayuda a Irán. Pero esas ofertas fueron rechazadas con enojo el domingo por el líder supremo de Irán, quien aprovechó la oportunidad para transmitir una teoría de conspiración infundada de que el virus fue creado por Estados Unidos. Maduro mencionó una teoría similar el mes pasado.

"¿Quién en su sano juicio les confiaría que traigan medicamentos?", dijo el ayatolá Alí Jamenei. "Posiblemente su medicamento sea una forma de propagar más el virus".

A pesar de los intentos venezolanos de acercarse al gobierno de Trump, no se han hecho tales ofertas de ayuda a Maduro, según un alto funcionario estadounidense. En cambio, toda la asistencia se está canalizando a través de Guaidó y se revelará un plan para contener la propagación del coronavirus en los próximos días, así como sanciones adicionales en el círculo interno de Maduro, dijo el funcionario, que habló bajo condición de anonimato para discutir acciones futuras.

A pesar de las campañas contra las sanciones, los ciudadanos iraníes y venezolanos también culpan a sus propios gobiernos por su grave situación.

En Venezuela, la economía ha estado decayendo durante años debido a malas políticas, mala gestión y corrupción. El país ha registrado un fuerte aumento en los casos de malaria y el resurgimiento de enfermedades prevenibles erradicadas hace mucho tiempo. En medio de la pandemia de coronavirus, ha habido informes de saqueos dispersos en todo el país.

"Venezuela se enfrenta a dos tragedias: una causada por el coronavirus y otra por Maduro", dijo en una entrevista Julio Borges, un legislador exiliado que se desempeña como coordinador de política exterior de Guaidó.

"Maduro dice que es la víctima de las sanciones de Estados Unidos, pero en realidad él es quien destruyó nuestro sistema de salud. Ahora nos toca a nosotros rescatar a Venezuela de estos dos males ".

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El periodista de The Associated Press Jon Gambrell en Dubái, Emiratos írabes Unidos, contribuyó a este despacho.