Un toque de queda contra el virus vacía las calles de India

Las calles de la capital india, normalmente llenas de bullicio, se quedaron en silencio el domingo durante un toque de queda del pueblo de 14 horas anunciado por el primer ministro, Narendra Modi, en ...

Las calles de la capital india, normalmente llenas de bullicio, se quedaron en silencio el domingo durante un toque de queda del pueblo de 14 horas anunciado por el primer ministro, Narendra Modi, en un mensaje al país para frenar la expansión del coronavirus.

En un discurso la semana pasada, Modi pidió a los indios que se quedaran en casa, pero salieran a sus balcones a las 17:00 para una cacerolada dando ánimos a los trabajadores sanitarios en primera línea de la lucha contra el virus. Se esperaba que la mayoría de los negocios cerrasen el domingo, salvo servicios esenciales como hospitales.

Una calle de Nueva Delhi cercana a un santuario sufí, donde a menudo acampan cientos de peregrinos, se veía desierta salvo por algún auto que pasaba de forma ocasional.

Aunque algunos estados indios ya habían ordenado a la gente que se quedara en casa, la del domingo era la primera iniciativa nacional de aislamiento social, un sistema que la Organización Mundial de la Salud cree crucial para frenar la curve de contagio en todo el mundo.

India indicó que tampoco permitiría aterrizar a aviones llegados desde el extranjero durante una semana a partir del domingo, y cuatro estados cerraron sus fronteras a autobuses públicos y turísticos.

El Ministerio indio de Salud había reportado 296 casos activos de COVID-19, la enfermedad respiratoria que provoca el nuevo coronavirus, y cuatro muertes, todas relacionadas con viajes al extranjero. Las autoridades señalaron que 23 personas se habían recuperado, y no habían documentado contagios locales.

Aunque el coronavirus puede ser mortal, especialmente para ancianos y personas con otros problemas de salud, para la mayoría causa solo síntomas leves o moderados, como fiebre y tos. Algunos no sienten síntomas en absoluto, y la gran mayoría de la gente se recupera.

El gobierno de India ha instado al público a practicar el distanciamiento social y lavarse las manos. India también fue uno de los países que prácticamente cerró sus fronteras y negó la entrada a todos salvo unos pocos extranjeros.

Sin embargo, los expertos han dicho que los contagios locales de la enfermedad en un país de 1.300 millones de personas, donde decenas de millones viven en densas zonas urbanas con acceso irregular a agua limpia, es inevitable.