Por coronavirus, cierran plantas de autos en Norteamérica

Debido a la intranquilidad por la propagación del coronavirus, diversas empresas fabricantes de autos han decidido cerrar la mayoría de sus plantas en Norteamérica, al menos temporalmente.

Debido a la intranquilidad por la propagación del coronavirus, diversas empresas fabricantes de autos han decidido cerrar la mayoría de sus plantas en Norteamérica, al menos temporalmente.

Ford, General Motors, Fiat Chrysler, Honda y Toyota anunciaron que cerrarán sus fábricas en la región por la preocupación entre sus empleados, quienes trabajan cerca unos de otros. Además, Hyundai cerró su planta en Alabama porque el virus fue detectado a un trabajador.

Las tres fabricantes de autos de Detroit dijeron que los cierres podrían comenzar esta semana, mientras que Honda y Toyota lo harán la semana entrante. La parálisis en las plantas durará de unos días a casi dos semanas, pero la mayoría de las compañías dijeron que evaluarán el nivel de propagación del virus antes de reanudar actividades.

Hemos adoptado precauciones extraordinarias en diversas partes del mundo para mantener seguros los ambientes de nuestras plantas, y los acontecimientos recientes en Norteamérica dejan claro que esto es lo correcto ahora, dijo en un comunicado la directora general de GM, Mary Barra.

Tan sólo las tres empresas de Detroit dejarán inactivos a 150.000 trabajadores, quienes muy probablemente recibirán un pago suplementario además de las prestaciones estatales por desempleo. Ambos cheques juntos equivaldrán al ingreso ordinario de los empleados. GM dijo que continúa negociando la paga con el sindicato United Auto Workers.

Ford dijo que en las próximas semanas examinará con los dirigentes sindicales los planes para reanudar las actividades. El sindicato ha venido exigiendo el cierre de las fábricas debido al temor de los trabajadores a tener contacto con el virus.

En la planta armadora de camionetas pickup de GM en Flint, Michigan, los trabajadores han estado preocupados desde la aparición del virus en Estados Unidos, dijo el miembro del sindicato Tommy Wolikow, que entrega partes a la línea de ensamble.

Wolikow, de 38 años, dijo que tiene contacto estrecho con otros trabajadores y teme contraer el virus y transmitirlo a sus dos hijas de 2 y 7 años.

Eso es lo que más me asusta, ser quien lo lleve a casa y las infecte, apuntó.

Wolikow está satisfecho de que GM haya decidido cerrar y confía en recibir su paga por desempleo y suplementaria.

Honda anunció el miércoles en la mañana sus planes para cerrar durante una semana a partir del lunes, una decisión que apremia a las empresas de Detroit para que adopten una medida similar. Toyota dijo que cerrará sus plantas el lunes y martes y las reabrirá el miércoles después de que les hagan limpieza total.

Asimismo, Hyundai suspendió el miércoles la producción en su planta en Montgomery, Alabama, después de que detectaran el coronavirus a un empleado.

La compañía dijo que la producción podría reanudarse cuando su equipo de salud y seguridad determine que la planta fue desinfectada lo suficiente.

Con su decisión, Ford, General Motors y Fiat Chrysler revierten su convenio del martes en la noche en el que acordaron cancelar algunos turnos para efectuar una limpieza total de equipo e instalaciones, aunque mantendrían abiertas las fábricas. Sin embargo, los trabajadores, en especial en algunas fábricas de Fiat Chrysler, continuaban temerosos y exigían al sindicato que buscara una paralización total.

Antes del anuncio de los cierres, Fiat Chrysler envió a casa a trabajadores de una fábrica en Sterling Heights, Michigan, al norte de Detroit, debido a la preocupación de los empleados sobre el virus. La compañía dijo que un trabajador de una planta dio positivo a coronavirus, pero que no había ido a laborar durante poco más de una semana.

Ford señaló haber cerrado el miércoles una planta de armado en Wayne, suburbio de Detroit, Michigan, después de que un trabajador diera positivo a COVID-19. La compañía dijo que limpiará y desinfectará cabalmente la instalación. La producción quedará suspendida hasta el 30 de marzo.

Los fabricantes de autos se habían resistido a cerrar fábricas debido a los ingresos que les genera el envío de vehículos a los concesionarios. Sin producción, se acaban los ingresos.