Ecuador aplica sanciones para frenar el COVID-19

A las severas restricciones a la movilidad, el gobierno ecuatoriano sumó sanciones económicas y hasta penas de prisión para quienes no respeten la orden de quedarse en casa con el propósito de fre...

A las severas restricciones a la movilidad, el gobierno ecuatoriano sumó sanciones económicas y hasta penas de prisión para quienes no respeten la orden de quedarse en casa con el propósito de frenar la propagación de COVID-19.

Desde el miércoles se suspendieron los viajes interprovinciales por aire y tierra, tanto en vehículos públicos como privados, mientras decenas de policías y militares se encuentran en las calles para verificar que los ciudadanos se desplacen únicamente por situaciones de emergencia, compra de comida y medicinas o para ayudar a enfermos o ancianos.

De acuerdo con las disposiciones del gobierno, quienes infrinjan la cuarentena podrán ser multados con sumas de entre 200 y 6.000 dólares y penas de prisión de uno a tres años, especialmente si hacen mal uso de los salvoconductos emitidos por las autoridades.

En el primer comunicado oficial se informó que el número de casos confirmados subió a 155 y que hay 235 personas bajo sospecha y dos personas fallecidas. La ciudad portuaria de Guayaquil es la que mayor cantidad de enfermos reporta con 78.

Desde la noche del lunes también está en vigencia un toque de queda entre las 21.00 (0200 GMT) y las 05.00 (1000 GMT). Buena parte de las ciudades lucen desoladas y con muy poco tráfico vehicular.

Ecuador está bajo estado de excepción por 14 días, lo que implica el cierre de los servicios públicos -menos los sanitarios y seguridad-, y las actividades del sector privado, excepto las vinculadas con la alimentación, salud y finanzas.

En tanto, el presidente colombiano Iván Duque decretó la noche del martes el estado de emergencia económica y social en todo el país y ordenó que los adultos mayores de 70 años queden en aislamiento obligatorio hasta el 31 de mayo, excepto para abastecerse de productos de primera necesidad.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, anunció que entre el 20 y el 23 de marzo -días festivos en Colombia- se realizará el simulacro Bogotá se queda en casa, a fin de que los capitalinos estén preparados para cualquier emergencia provocada por la pandemia, que en esta capital ha registrado 40 de los 75 contagiados del país.

Hasta el martes en América Latina se habían registrado más de 900 casos de COVID-19 y al menos 12 fallecidos.

En todo el mundo, 185.000 personas se han infectado y más de 7.300 han fallecido, pero la mitad de los que alguna vez tuvieron el virus se han recuperado. La mayoría de los enfermos presenta síntomas leves como fiebre o tos, pero para las personas mayores o que tienen otros problemas de salud pueden ser peores, incluso neumonía.