Autoridades de tres entidades de Estados Unidos alistan para las próximas 72 horas las ejecuciones de una mujer, un ciudadano salvadoreño y un hombre al que muchos presumen inocente.

Kelly Gissendaner, de 47 años, única mujer en el pabellón de la muerte de Georgia, podría recibir la pena de muerte mediante inyección letal la noche del martes en la prisión estatal en Jackson, por presuntamente ordenar el asesinato de su esposo en 1997.

Gissendaner sería la primera mujer ejecutada en Georgia en los últimos 70 años Gissendaner sería la primera mujer ejecutada en Georgia en los últimos 70 años y la número 16 en recibir la pena capital en Estados Unidos desde que la Suprema Corte de Justicia reinstaló el castigo en 1976.

Activistas y los hijos de Gissendaner y de la víctima, que rechazan la pena máxima, sostienen que la mujer transformó su vida durante sus años en prisión luego de estudiar teología y vivir al servicio de otros reos.

Sin embargo, quienes apoyan su ejecución señalan que sus buenas obras en la prisión no cancelan su sentencia de muerte, confirmada en varias ocasiones en las cortes estatales y federales.

La Junta de Perdones y Libertades Condicionales de Georgia informó que sostendrá una audiencia el martes por la mañana, horas antes de la programada ejecución de Gissendaner, para revisar una solicitud de reconsiderar su decisión anterior de denegar el indulto.

Presumen inocencia

En Oklahoma, en tanto, las autoridades prevén la tarde del miércoles aplicar inyección letal a Richard Glossip, de 52 años, luego que este lunes la Corte estatal de Apelaciones Criminales rechazó sus apelaciones y la solicitud del reo de posponer de nuevo su ejecución.

Activistas contra la pena de muerte sostienen que Glossip es inocente  La programada ejecución de Glossip a las 15:00 horas del miércoles en la Prisión Estatal en McAlester, sureste de Oklahoma, será por el homicidio de Barry Van Treese, propietario del Hotel Best Budget Inn en Oklahoma, en enero de 1997.

Activistas contra la pena de muerte sostienen que Glossip es inocente y argumentan que fue sentenciado al castigo capital por el testimonio de Justin Sneed, quien admitió haber dado muerte a Van Tresse como consecuencia de una golpiza con un bate de beisbol.

Sneed, quien en 1997 tenía 19 años, fue sentenciado a cadena perpetua por el homicidio, luego de haber declarado a las autoridades que Glossip lo persuadió para que lo hiciera.

Quienes se oponen a esta ejecución dicen que la única evidencia de las autoridades es el testimonio de Sneed.

Argumentan que no existe ninguna prueba de ADN, ni otra evidencia forense o física, ni tampoco otros testigos. Sólo la palabra de Sneed, cuyo testimonio no ha sido consistente durante su estancia en prisión.

Los abogados defensores de Glossip argumentan que Sneed implicó a su cliente a cambio de un acuerdo para recibir cadena perpetua en lugar de la pena de muerte.

La propia hija de Sneed ha dicho que cree Glossip es inocente. En una carta a la Junta de Perdones y Libertades Condicionales de Oklahoma, O'Ryan Justine Sneed dijo que su padre ha hablado con ella retractándose de su testimonio original.

Dos penas de muerte

Además, autoridades de Virgina planean aplicar el jueves próximo la inyección letal al salvadoreño Alfredo Prieto por el homicidio de una pareja de estudiantes universitarios en 1988.

Prieto sería el extranjero número 31 en ser ejecutado en Estados Unidos desde 1976 Prieto, de 49 años, fue sentenciado a dos penas de muerte en diciembre de 2010 por los asesinatos a balazos de Rachael A. Raver y Warren H. Fulton III, ambos de 22 años, en la comunidad de Reston, Virginia.

Durante el juicio, autoridades presentaron evidencias de un tercer asesinato, el de una mujer cometido en Arlington, Virginia en mayo de 1988.

Las autoridades creen que Prieto es responsable de nueve asesinatos entre 1988 y 1990, cuando fue arrestado en Ontario, California, por la violación y asesinato de Yvette Woodruff, una adolescente de 15 años.

Prieto recibió la pena de muerte por ese homicidio en 1992 en California, pero las autoridades de esa entidad lo extraditaron a Virginia, donde el proceso de aplicación del castigo capital es más expedito.

Prieto sería el extranjero número 31 en ser ejecutado en Estados Unidos desde 1976 y el primer salvadoreño en recibir la pena capital en este país.