Papa Francisco en la ONU.
El Papa Francisco denunció ante la ONU la tendencia a la proliferación de las armas, especialmente las de destrucción masiva. NOTIMEX

El Papa Francisco llegó el viernes por la mañana a la sede de las Naciones Unidas en Nueva York para dar un discurso a los gobiernos de todo el mundo.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y su esposa, Yoo Soon-taek, recibieron al pontífice a su llegada a la sede del organismo mundial en Nueva York.

El pontífice sostuvo que el ser humano debe tener un "derecho al ambiente" porque cualquier daño contra la naturaleza es un daño a la humanidad, ya que nadie puede abusar de ella y mucho menos está autorizado a destruirla.

"El abuso y la destrucción del ambiente van acompañados por un imparable proceso de exclusión. En efecto, un afán egoísta e ilimitado de poder y de bienestar material lleva tanto a abusar de los recursos", lamentó.

"La exclusión económica y social es una negación total de la fraternidad humana y un gravísimo atentado a los derechos humanos y al ambiente. Los más pobres son los que más sufren estos atentados porque son descartados por la sociedad y son al mismo tiempo obligados a vivir del descarte", continuó.

Estableció que la crisis ecológica, junto con la destrucción de buena parte de la biodiversidad, puede poner en peligro la existencia misma de la especie humana.

Y arremetió contra las "nefastas consecuencias de un irresponsable desgobierno de la economía mundial", guiado solo por la ambición de lucro y de poder, deben ser un llamado a una severa reflexión sobre el hombre.

Destaca el poder de corrupción del narcotráfico

Sobre el narcotráfico, Papa señaló que va acompañado de la trata, el lavado de dinero, el tráfico de armas, la explotación infantil y otras formas de corrupción.


Destacó que ha pentrado todo los ámbitos, generando una estructura paralela que ponen enduda la credibilidad de las instituciones.