Cárcel
Imagen de una cárcel. JORGE PARÍS

Un médico de Kansas y su esposa fueron condenados a pasar décadas en prisión el jueves por su responsabilidad en una lucrativa asociación ilícita vinculada a 68 muertes por sobredosis que de acuerdo con el juez fue motivada por pura avaricia.

Aún hoy creo que no se dan cuenta de todo el daño que causaron El doctor Stephen Schneider y su esposa Linda pidieron clemencia luego de que el juez revisara sus sentencias originales tras un fallo en un caso similar dictado por la Corte Suprema.

Pero los fiscales sostuvieron que la pareja no merecía compasión y subrayaron que ambos crearon una clínica en la que imperaban los fraudes que costaron muchas vidas, causaron numerosas adicciones y costaron millones de dólares a programas gubernamentales de cuidado a la salud.

"Aún hoy creo que no se dan cuenta de todo el daño que causaron, las muertes, las adicciones, todo para ganar dinero", dijo a la pareja el juez de distrito, Monti Belot. "Si hubo algún cuidado médico decente, palidece en comparación con lo que hicieron".

El juez estuvo de acuerdo con los fiscales al sentenciar de nuevo al doctor a 30 años de prisión y a 33 años a su esposa, mismo castigo que les fue impuesto luego que la pareja fuera declarada culpable en 2010 de conspiración para cometer fraude al cuidado a la salud que causó muertes al prescribir medicamentos ilegalmente, fraude en cuidado a la salud y lavado de dinero.

Larry Wall, un abogado que representa a las familias de ochos personas que murieron y un paciente adicto a los medicamentos que sobrevivió, dijo que sus clientes están complacidos con la sentencia y "agradecen que esta triste historia, esta tragedia que pudo evitarse, haya terminado".

Los abogados de la pareja dijeron que piensan apelar.

La clínica de la pareja en Haysville, suburbio de Wichita, tuvo hasta 10,000 pacientes. Durante el juicio que se celebró en 2010 sus abogados dijeron que el matrimonio estaba agobiado y que prestaron atención a los fabricantes de medicamentos que promovían poderosos narcóticos.

El doctor de 62 años y su esposa de 57 han sostenido que ayudaban a personas con dolores crónicos aun cuando el médico atendía a más de 100 pacientes al día y dejaba fardos de recetas llenas para que sus asistentes las usaran cuando él salía.