Golfo Pérsico trata de contener el brote de coronavirus

Dubái anunció el viernes que celebrará una importante carrera de caballos sin espectadores más tarde este mes en respuesta al brote del nuevo coronavirus en la región, mientras un importante ases...

Dubái anunció el viernes que celebrará una importante carrera de caballos sin espectadores más tarde este mes en respuesta al brote del nuevo coronavirus en la región, mientras un importante asesor del líder supremo de Irán quedó en cuarentena en su casa tras dar positivo.

Los países del Golfo Pérsico han intentado controlar el brote, que ha infectado a miles de personas en la vecina Irán, uno de los focos más importantes fuera de China, donde se detectó el virus por primera vez en diciembre.

La Copa del Mundo de Dubái, prevista para el 28 de marzo, tiene la bolsa más alta del mundo para una carrera de caballos, con un premio de 12 millones de dólares el año pasado. Por otra parte, el príncipe heredero de Dubái, jeque Hamdan bin Mohammed Al Maktoum, anunció un plan de estímulos de 400 millones de dólares para la ciudad, donde el coronavirus ha afectado a los sectores inmobiliario y turístico.

En el Aeropuerto Internacional de Dubái, el más concurrido del mundo y sede de la aerolínea de larga distancia Emirates, el número de pasajeros se ha desplomado.

El COVID-19, la enfermedad provocada por el virus, puede causar síntomas de diversa gravedad y es especialmente problemática en ancianos y gente con problemas de salud previos, que podrían sufrir efectos más severos, incluyendo neumonía. Pero en la mayoría de los contagiados, el coronavirus deja apenas síntomas leves o moderados, como fiebre y tos, y la inmensa mayoría se recupera. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los pacientes con casos moderados se recuperan en unas dos semanas, mientras que aquellos que presentan un cuadro más severo podrían tardar entre tres y seis.

Qatar cerró todos sus cines, teatros, museos, zonas de juego para niños, gimnasios y salones de boda de la noche a la mañana.

El rey de la nación insular de Bahrain, Hamad bin Isa Al Khalifa, dejó en libertad a cerca de 1.500 reos, y alrededor de 900 de ellos recibieron el indulto. La iniciativa parecía estar encaminada a evitar la propagación del virus dentro de los centros de detención.

No estuvo claro de inmediato si entre los liberados había activistas de la oposición detenidos dentro de una larga campaña contra la disidencia en el país.

En Irán, la nación más golpeada por la crisis en la región, la televisora estatal anunció que Ali Akbar Velayati estaba en cuarentena en su casa tras dar positivo al virus. Es un asesor de confianza del ayatolá Ali Jamenei, el líder supremo de la República Islámica, de 80 años, que recientemente fue visto utilizando guantes desechables mientras plantaba un árbol en un acto, aparentemente como medida de precaución.

El coronavirus ha afectado también a los altos cargos del país y entre los contagiados se cuentan el vicepresidente, ministros del gobierno, miembros del parlamento y de la Guardia Revolucionaria y funcionarios del Ministerio de Salud.

Irán ha reportado más de 10.000 contagios y más de 400 decesos. Se teme que el número de casos pueda ser mucho mayor, y algunos legisladores iraníes plantearon incluso esa posibilidad.

El virus ha infectado a cerca de 130.000 personas en todo el mundo y provocó más de 4.700 fallecimientos.

El brote llevó a las autoridades islámicas de la región a cancelar o limitar el rezo del viernes, el día más importante de la semana musulmana.

En Israel y en los territorios palestinos, las autoridades judías, cristianas y musulmanas dijeron que los servicios religiosos se mantendrán pero anunciaron nuevas precauciones.

En el Muro de las Lamentaciones de Jerusalén, el lugar más sagrado donde los judíos pueden rezar, se limitará la entrada a una zona cerrada y se instalaron tiendas que pueden albergar a hasta 100 personas. Las medidas se tomaron luego de que el Ministerio de Salud israelí vetó los actos con más de un centenar de asistentes.

El Patriarcado latino de Jerusalén pidió a las iglesias que apliquen las recomendaciones del ministerio, también en las misas del domingo.

La autoridad que supervisa la mezquita Al-Aqsa, el tercer lugar más sagrado para los musulmanes dijo que la oración de los viernes se celebrará con normalidad pero animó a los files a rezar en el patio exterior, instó a evitar las aglomeraciones dentro de las mezquitas y pidió que todo el mundo mantenga su higiene personal.

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Krauss informó desde Jerusalén.

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El Departamento de Salud y Ciencia de The Associated Press recibe apoyo del Departamento de Educación Científica del Instituto Médico Howard Hughes. La AP es la única responsable de todo su contenido.