Estadounidense confinado en hospital en Egipto por COVID-19

Cuando le dijeron a Matt Swider que tenía que practicarse la prueba del coronavirus, estando en un crucero por el río Nilo en Egipto, pensó que el gobierno simplemente estaba extremando las medidas...

Cuando le dijeron a Matt Swider que tenía que practicarse la prueba del coronavirus, estando en un crucero por el río Nilo en Egipto, pensó que el gobierno simplemente estaba extremando las medidas de precaución.

En ese momento Swider, un editor de tecnología que vive en Nueva York, no podría imaginarse que se convertiría en símbolo del coronavirus en Egipto y que terminaría en un hospital en una zona remota en la costa norte del país. El virus afectó al crucero, Asara, durante semanas luego que varios pasajeros dieron positivo de la dolencia al regresar a sus países. Para el jueves Egipto había detectado 67 casos en el país.

Cuando el sábado le dijeron que su prueba dio negativo, Swider estaba tan aliviado que llamó a su ansiosa madre en Langhorne, Pensilvania. Minutos después llegó otro mensaje a su teléfono: hubo un error. Su prueba había dado positivo.

Me quedé en shock, relató Swider, de 35 años. Pensaba y pensaba, ¿qué hice yo para tener esta enfermedad? ¿Cómo es posible tener tan mala suerte?.

Casi un centenar de los demás pasajeros del barco, incluso cónyuges de los enfermos, dieron negativo y volaron el martes a sus países.

En vez de viajar a Nueva York y ver a su novia como pensaba, Swider terminó en un avión militar con otros 32 pasajeros enfermos, rumbo a una unidad de aislamiento en la ciudad de Marsa Matrouh en el norte. Reinaba el silencio en el viaje hasta que una mujer, una estadounidense de avanzada edad, estalló en sollozos.

Uno no sabe qué va a ocurrir, declaró Swider. Eso es lo que uno siente cuando tiene este virus. Debido a que toma medicamentos contra la artritis que suprimen su sistema inmunológico, él es particularmente vulnerable. Hasta ahora, ha tenido escasos síntomas.

Desde el domingo, Swider ha estado recibiendo vitaminas por vía intravenosa. Pero la mayoría del personal del hospital no habla inglés y la comunicación es sumamente difícil. Pasaron días hasta que le dieron papel de baño, no le dan de comer antes de las 4:30 p.m. y hasta ahora no le dan dado toallas ni jabón.

Las instrucciones que recibe para las pruebas son confusas y contradictorias, lo que agrava su ansiedad. Cuando los resultados de su segunda prueba dieron negativo, los médicos le dijeron que la primera había estado equivocada. Le dieron de alta y le prometieron llevarlo a un hotel cercano. Seguidamente lo llevaron al piso de arriba, con un grupo de turistas alemanes y franceses que están enfermos también, para practicarle otras pruebas.

En muchas personas, el coronavirus sólo provoca síntomas moderados, como fiebre y tos. En algunos, en particular adultos mayores y personas con problemas de salud ya existentes, puede causar efectos más graves. Sin embargo, la gran mayoría de las personas enfermas de COVID-19 se recuperan.

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El Departamento de Noticias sobre Salud y Ciencia de The Associated Press recibe apoyo del Departamento de Educación Científica del Instituto Médico Howard Hughes. La AP es la única responsable de su contenido.