Wall Street en fuerte baja al mediodía debido al coronavirus

Los principales índices de las bolsas de Nueva York se desplomaban poco antes del cierre de operaciones del miércoles, luego de que los mercados quedaron envueltos nuevamente en los temores a las co...

Los principales índices de las bolsas de Nueva York se desplomaban poco antes del cierre de operaciones del miércoles, luego de que los mercados quedaron envueltos nuevamente en los temores a las consecuencias económicas en todo el mundo de la pandemia de COVID-19.

Siendo las 4:09 de la tarde, el promedio industrial Dow Jones caía 1.465 unidades (5,86%) a 23.553, mientras el índice S&P 500 caía 140,85 puntos (4,89%) a 2.741,38. El tecnológico Nasdaq cedía 392,20 unidades (4,70%) a 7.952,05 unidades.

Las pérdidas se aceleraron después de que las autoridades mundiales de salud declararon el brote como una pandemia, y llevaron a Wall Street al borde de borrar una de sus mejores rachas alcistas.

Los inversores aún esperan detalles del gobierno de Donald Trump sobre la ayuda prometida para estimular la economía.

La volatilidad del mercado ha provocado asombrosos altos y bajos. Hace apenas tres semanas el S&P 500 estaba marcando récords. Desde entonces ha perdido un 18%, y el Dow Jones lleva seis días protagonizando movimientos de 1.000 puntos. Ello ha ocurrido sólo tres veces antes en la historia.

En otros puntos del mundo, el Banco de Inglaterra redujo su tasa de interés referencial como medida de emergencia en respuesta al brote, emulando los bancos centrales de Estados Unidos y Canadá.

Es probable que el Banco Central Europeo haga lo mismo el jueves. Diversos países están tomando medidas de precaución debido a la propagación de virus, limitando los viajes y demás actividades públicas.

Los mercados asiáticos también bajaron. Los europeos subieron un poco al principio luego que el Banco de Inglaterra redujo las tasas de interés, pero luego volvieron a bajar.

La crisis del coronavirus ha golpeado fuertemente a la economía mundial. Debido a que mucha gente se ha quedado en casa, las fábricas dejan de producir, y por ende las tiendas tienen menos que vender. Además, hay menos viajeros, escasa audiencia en los eventos masivos y menos personas en restaurantes.