Balean a senador de Brasil durante huelga de policía militar

Un senador brasileño fue baleado en el pecho el miércoles mientras intentaba intervenir en una huelga de policías militares que exigen mayores salarios en el estado nororiental de Ceará.

Un senador brasileño fue baleado en el pecho el miércoles mientras intentaba intervenir en una huelga de policías militares que exigen mayores salarios en el estado nororiental de Ceará.

El senador Cid Gomes, exgobernador del estado, fue trasladado a un hospital cercano, según una publicación en su cuenta oficial de Twitter.

Un video que circulaba en televisión mostraba a Gomes intentando conducir una retroexcavadora contra una barrera de policías con pasamontañas, ante lo cual varios balazos perforaron las ventanas del vehículo. Por el momento se desconocía de dónde provenían.

Poco antes de dirigirse a la protesta, Gomes había publicado un video en Twitter en el que se decía enojado y pedía a la gente su apoyo para poner fin a la huelga.

Tienen cinco minutos para irse. Ni uno más, advirtió Gomes desde atrás de la barrera de metal que separaba a su grupo de los agentes enmascarados.

Minutos después intentó embestir la retroexcavadora contra la barrera y una bala se le incrustó en el pecho.

Un número desconocido de agentes se declararon en huelga el martes, insatisfechos con las negociaciones con el estado para un incremento salarial. En Brasil, la policía militar está a cargo de patrullar las calles, entre otras tareas, y es ilegal que se declare en huelga.

A lo largo del día ocurrieron pequeños actos de vandalismo en el estado. Hombres enmascarados invadieron varias instalaciones policiales, golpeando ventanas de la policía y perforando neumáticos. En un caso, varios individuos se llevaron autos patrulla y los estacionaron en fila, bloqueando las calles cercanas.

El gobernador Camilo Santana dijo el miércoles que le pidió al Ministerio Público que desplegara fuerzas federales para ayudar a mantener el orden. El ministerio indicó que está monitoreando la situación, y que la policía federal y la policía federal de carreteras fueron enviadas al municipio de Sobral para garantizar la seguridad de Gomes.

En 2017, cientos de policías se declararon en huelga en el estado Espírito Santo y se les formularon cargos. El paro derivó en una ola de violencia, en la que hubo saqueos y quema de autobuses. Las escuelas cerraron, y también se interrumpieron los servicios médicos y de transporte público.

Para contener la rebelión, el gobierno federal desplegó más de 3.000 soldados de la Guardia Nacional y de las fuerzas armadas.