Argentina: más 68.000 millones dólares deuda para renegociar

El gobierno argentino declaró el martes formalmente abierto el proceso de renegociación de la deuda al establecer que los títulos que serán reestructurados suman más de 68.000 millones de dólare...

El gobierno argentino declaró el martes formalmente abierto el proceso de renegociación de la deuda al establecer que los títulos que serán reestructurados suman más de 68.000 millones de dólares.

En un decreto publicado en el Boletín Oficial, las autoridades especificaron que los títulos para canjear con los acreedores privados ascienden a 68.842 millones de dólares. El texto, que lleva la firma del presidente Alberto Fernández, señaló que debido a la situación actual de insostenibilidad de la deuda pública, resulta necesario determinar un universo de montos nominales tal que se preserven márgenes de acción en el diseño de las operaciones de administración de pasivos, canjes y reestructuraciones de los títulos públicos.

Los bonos que se renegociarán fueron emitidos bajo ley extranjera y representan, según analistas, dos tercios de la deuda en manos de tenedores privados.

La autorización para que el Ministerio de Economía quede habilitado para realizar todas las operaciones legales en torno a esta deuda alcanza a los tribunales estaduales y federales ubicados en Nueva York, Londres y Tokio.

La reestructuración de la deuda pública, que implicaría quitas de capital e intereses, tiene lugar en medio de un contexto de recesión económica, alta inflación y una pobreza que afecta a más de 35% de la población. El país finalizó 2019 con una inflación anual de 53,8% y una caída de su economía de 2,1%.

Fernández, un peronista que llegó al poder hace tres meses, afirmó la víspera a medios de prensa que el gobierno ha heredado de su antecesor Mauricio Macri una deuda que nos condiciona mucho".

La luz verde para llevar a cabo el proceso de reestructuración se produce en un contexto convulso debido al impacto económico que ha tenido la propagación del nuevo coronavirus a nivel internacional y especialmente en los mercados emergentes. La víspera los bonos argentinos sufrieron un derrumbe.

"Debemos ver las limitaciones que tenemos. Cuando se produce una crisis como ésta, el comercio mundial se cae y debemos ser muy cuidadosos", señaló al respecto el presidente, quien considera que fines de marzo es la fecha límite para reestructurar la deuda pública.

El decreto no incluye el pasivo contraído con el Fondo Monetario Internacional por unos 44.000 millones de dólares en el marco de un préstamo que el organismo de crédito le otorgó en 2018 al gobierno del entonces presidente Mauricio Macri (2015-2019) por más de 56.000 millones en medio de una fuerte devaluación del peso.

El FMI y el gobierno argentino han señalado que llevan a cabo reuniones constructivas para encarar la renegociación del pago de los pasivos.

Los analistas destacaron que el gobierno no ha dado precisiones a los tenedores de bonos sobre la forma en que Argentina hará frente al pago del monto que se acuerde.