Gustavo Alejos y su influencia en la justicia de Guatemala

Gustavo Alejos no es un ingeniero agrónomo más en Guatemala: el empresario de 53 años -con poder en áreas como la industria de medicamentos, la construcción y el cultivo de café- es también per...

Gustavo Alejos no es un ingeniero agrónomo más en Guatemala: el empresario de 53 años -con poder en áreas como la industria de medicamentos, la construcción y el cultivo de café- es también percibido por algunos como un operador político que influye en la toma de decisiones de diputados y en la colocación de jueces.

El martes la fiscalía lo detuvo por haber burlado las medidas alternativas a la prisión que le impuso la jueza Eva Recinos, quien se postuló a una magistratura. Según se informó, el empresario salió del hospital donde se encontraba y se reunión con operadores de justicia sin custodios. Al ser detenido y revisar su ropa, se le descubrieron 67.000 quetzales (unos 8.700 dólares).

Antes de ser nuevamente detenido y enviado a prisión por otra juez, la fiscalía vigiló y grabó a Alejos durante cinco días para averiguar con quién se reunía. Detectó encuentros con diputados y aspirantes a magistrados.

Tras lo ocurrido, el presidente Alejandro Giammattei dijo que su gobierno presentó una denuncia contra los guardias penitenciarios que debían custodiar a Alejos.

Ésta no es la primera vez que se le señala: está acusado por cinco causas distintas, todas vinculadas a hechos de corrupción contra el erario nacional. Su nueva captura ha sido una sacudida en el país.

La activista Helen Mack, conocida en Guatemala por su defensa de los derechos humanos, dijo a la AP que Alejos es una figura cercana al poder y que usa sus habilidades como operador político buscando inmunidad.

Sobre los encuentros de Alejos que la fiscalía registró, Juan Francisco Sandoval, jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI), dijo a la AP que no es delito reunirse con él, pero recalcó que tampoco es ético encontrarse con candidatos a cortes.

Aunque el empresario suele ser cercano a los mandatarios guatemaltecos y a los partidos que los llevaron al poder -como en el caso de ílvaro Arzú y Oscar Berger-, solía mantener bajo perfil. No fue sino hasta el gobierno de ílvaro Colom (2007-2011) que sus vínculos fueron más públicos.

Alejos fue secretario privado del exmandatario y la semana pasada lo visitó en el hospital donde fue detenido.

Lamento todo lo que está pasando con él, dijo Colom a la AP. En el periodo que trabajé con él hizo todo lo que debía hacer... Es una persona muy trabajadora, empresario de éxito con sus fincas de café, el tema de las medicinas, nunca vi nada fuera de lo normal.

Según la fiscalía, Alejos también financió la campaña política de la excandidata presidencial Sandra Torres, actualmente en prisión preventiva mientras se le investiga por delitos electorales.

De acuerdo a la FECI, tras la detención del empresario la fiscal general del país, Consuelo Porras, ordenó que se investigue todo el proceso de las comisiones de postulación, que arrancó con el envío al Congreso de un primer listado para elegir magistrados.

La ley guatemalteca establece que, para integrar las Cortes del país, se forma una comisión postuladora conformada por universidades, organizaciones de abogados y magistrados que reciben y califican expedientes de aspirantes a magistrados. Luego se hace un listado y se envía al Congreso para que sean los diputados quienes elijan. El cargo dura cinco años.