Un amigo del hombre que mató a varias personas en una iglesia en Charleston se declaró el viernes inocente de los cargos de mentir a los investigadores y ocultar información, en tanto que le fue fijada una fianza de 100,000 dólares.

Joey Meek, de 21 años, permaneció de pie ante un magistrado federal y respondió "sí" a las preguntas de si comprendía los cargos presentados contra él y las posibles sentencias que conllevaban.

La madre de Meek le envió un beso a distancia cuando lo retiraban de la sala de la corte esposado y con grilletes en las piernas. Se desconocía de inmediato si tendría capacidad para cubrir la fianza.

Los negros se están apoderando del mundo Según documentos judiciales hechos públicos el viernes, Meek declaró a un agente del FBI que no conocía detalles específicos del plan de Dylann Roof de atacar a tiros a feligreses durante un estudio de la Biblia en Charleston, pero el FBI afirma que eso fue mentira.

Roof permaneció con Meek y la familia de éste semanas antes de que matara a balazos a nueve feligreses negros en un ataque racista ocurrido el 17 de junio en la Iglesia Metodista Episcopal Africana Emmanuel.

Un día después de los trágicos sucesos, Meek declaró a The Associated Press que Roof, borracho, se había quejado con él de que "los negros se están apoderando del mundo" y "alguien necesitaba hacer algo por la raza blanca".

Meek, de Lexington, también señaló a la AP que Roof dijo que había comprado una pistola semiautomática Glock calibre .45 con el dinero que sus padres le habían dado de cumpleaños.

Meek señaló que había quitado a Roof la pistola la noche en la que éste andaba ebrio pero se la devolvió cuando recuperó la sobriedad.

Roof está en prisión, enfrenta cargos federales de delitos de odio y nueve cargos de homicidio en una corte estatal.

En caso de que sea declarado culpable, Meek afronta una pena máxima de cinco años de prisión por mentir a los investigadores. La pena máxima por ocultar información es de tres años.