Conmemoran 75 aniversario del bombardeo de Dresde

El presidente de Alemania encabezó el jueves las conmemoraciones del 75to aniversario del bombardeo de Dresde por las fuerzas aliadas al final de la Segunda Guerra Mundial, un evento que pone a prueb...

El presidente de Alemania encabezó el jueves las conmemoraciones del 75to aniversario del bombardeo de Dresde por las fuerzas aliadas al final de la Segunda Guerra Mundial, un evento que pone a prueba cómo el país maneja su pasado nazi.

De acuerdo con los historiadores, unas 25.000 personas murieron por los bombardeos estadounidenses y británicos del 13 al 15 de febrero de 1945. La lluvia de fuego y la destrucción de grandes sectores de la ciudad barroca se han convertido en consignas de quienes tratan de presentar a los alemanes como víctimas.

El mito de que medio millón de civiles murieron en los bombardeos es propalado por activistas de ultraderecha desde hace décadas. Recientemente lo ha retomado el partido nacionalista Alternativa para Alemania (AfD por sus siglas en alemán), que ha adquirido fuerza significativa desde su fundación en 2013.

Bjoern Hoecke, un dirigente regional que ha reclamado un giro de 180 grados en la manera de conmemorar el pasado, era considerado un elemento marginal, pero ahora representa la corriente principal del partido en su creciente giro a la derecha.

El copresidente de AfD, Tino Chrupalla, dijo recientemente que el bombardeo de Dresde cobró unas 100.000 vidas. Aunque los expertos y los partidos centristas rechazan semejante revisionismo, éste refleja la táctica de AfD de llamar la atención cuestionando los tabúes.

El legislador demócrata cristiano Marco Wanderwitz dijo que se necesita encontrar un equilibrio en la visión del papel de Alemania en la Segunda Guerra Mundial.

La minimización constante de la culpa de Alemania es un problema. Hay que señalarlo en cada oportunidad, dijo Wanderwitz, pero añadió que los alemanes deben encontrar la manera de hablar sobre el sufrimiento de sus ciudadanos en la guerra.

El presidente alemán Frank-Walter Steinmeier y el duque de Kent, primo de la reina Isabel II de Gran Bretaña, junto con miles de habitantes de la ciudad tenían previsto el jueves formar una cadena humana en un gesto de reconciliación y para recordar a las víctimas tanto de las atrocidades nazis como de los bombardeos de todos los participantes en la Segunda Guerra Mundial.