Kim Davis
Ficha policial de Kim Davis. Centro de Detención del Condado Carter

La secretaria municipal Kim Davis retornó el lunes al trabajo por primera vez después de haber sido encarcelada por desobedecer a un juez federal al negarse a emitir licencias matrimoniales a parejas gay.

Estoy aquí frente a ustedes esta mañana enfrentada a una alternativa aparentemente imposible que no deseo a ninguno de mis compatriotas: mi conciencia o mi libertadCon voz temblorosa dijo que decidió no interferir con dichas licencias matrimoniales, pero declaró que no serán autorizadas por ella y además cuestionó su validez.

Afirmó que estuvo enfrentada a una "opción aparentemente imposible" entre seguir los dictados de su conciencia y perder su libertad.

En su primer día de regreso en su despacho después de cinco días en la cárcel, Davis dijo que estaba en conflicto entre obedecer a Dios o una directiva judicial que "me obliga a desobedecer a Dios". Davis, cristiana apostólica, considera que el matrimonio gay es pecaminoso.

"Estoy aquí frente a ustedes esta mañana enfrentada a una alternativa aparentemente imposible que no deseo a ninguno de mis compatriotas: mi conciencia o mi libertad", leyó Davis de una declaración manuscrita frente a su oficina.

Davis se convirtió en heroína de muchos cristianos conservadores cuando dejó de emitir las licencias matrimoniales después que la Corte Suprema legalizó el matrimonio gay. Su estatura se elevó ante sus partidarios cuando fue encarcelada. Manifestantes, aspirantes presidenciales y periodistas de todo el país concurrieron al pequeño pueblo de Morehead para seguir el caso.

El lunes volvió a esta rodeada de reporteros y camarógrafos y afirmó que las licencias emitidas por su oficina cumplirán con "una orden de la justicia federal".

"No soy ninguna heroína", dijo

"No deseo este conflicto", afirmó. "No deseo estar en el candelero. No soy ninguna heroína. Soy solo una persona que ha sido transformada por la gracia de Dios, que desea trabajar y estar con su familia. Solo quiero servir a mis vecinos sin violar mi conciencia".

Adoro a mis subordinados y odio que hayan quedado atrapados en medio de todo estoEl juez David Bunning la declaró en desacato y ordenó su encarcelamiento cuando la secretaria municipal se negó a emitir las licencias. En su ausencia, sus subordinados extendieron por lo menos siete licencias a parejas del mismo sexo y alteraron los formularios para excluir el nombre de Davis.

El subsecretario municipal que las emitió, Brian Mason, dijo el lunes que seguirá extendiendo las licencias.

"Adoro a mis subordinados y odio que hayan quedado atrapados en medio de todo esto", afirmó Davis. "Si alguno de ellos siente que debe emitir una licencia para evitar ir preso, comprendo su difícil decisión y no tomaré ninguna acción contra ellos".

El gobernador, el fiscal general y el procurador del condado han dicho que las licencias son válidas, pese a que Davis y sus abogados dicen que no.