Gobernadora de P. Rico rechaza acuerdo para reducir deuda

La junta de control federal que supervisa las finanzas de Puerto Rico anunció el domingo un acuerdo con tenedores de bonos que reduciría la deuda pública de la isla en un 70%, pero la gobernadora W...

La junta de control federal que supervisa las finanzas de Puerto Rico anunció el domingo un acuerdo con tenedores de bonos que reduciría la deuda pública de la isla en un 70%, pero la gobernadora Wanda Vázquez no tardó en rechazar el pacto con el argumento de que sería un enorme peso para los jubilados.

El acuerdo es el más grande hasta la fecha desde que el gobierno puertorriqueño anunció en 2015 que no podría pagar una deuda pública de más de 70.000 millones de dólares y se declaró en la mayor bancarrota municipal en la historia de Estados Unidos en mayo de 2017.

El nuevo acuerdo alcanzado entre la junta de control federal y varios grupos de tenedores de bonos _que también hicieron un anuncio por separado_ reduciría la deuda de unos 35.000 millones de dólares a aproximadamente 11.000.

Sin embargo, la gobernadora rechazó el pacto y destacó que aún se requiere de la aprobación legislativa.

Si los bonistas reciben un mejor trato en el proceso de quiebra, los pensionados también deben recibir un mejor trato, dijo. Esto es un asunto de justicia básica.

Vázquez dijo que el acuerdo era una enmienda del alcanzado en septiembre de 2019, y que los tenedores de bonos recibieron nuevas protecciones legales durante la revisión.

El economista puertorriqueño José Caraballo dijo a The Associated Press que le preocupa que el acuerdo pudiera amenazar los servicios básicos que proporciona el gobierno y dejar a la isla sin fondos suficientes mientras trabaja para recuperarse de los estragos causados por el huracán María y una serie de fuertes sismos que han dañado o destruido cientos de edificios en el sur.

Los riesgos de una segunda bancarrota y una recesión prolongada son mayores que antes, comentó.

Puerto Rico está sumido en una recesión de 13 años. Aproximadamente medio millón de personas han salido de la isla en la última década, huyendo de la crisis económica y de la destrucción dejada por el huracán y los sismos.