Las cien fotos
Mosaico de la fotógrafa Laura Dodsworth con las cien mujeres que muestran sus pechos en ´Realidad desnuda´ © Copyright Laura Dodsworth, from ‘Bare Reality: 100 women, their breasts, their stories'

Cien mujeres muestran sus pechos desnudos. Las fotos no dejan ver la cara de las protagonistas, que tienen entre 19 y 101 años. El marco de corte de las imágenes va del cuello a la zona media del abdomen, justo por encima del ombligo. Junto a cada fotografía, como si se tratara de un autorretrato, cada una de ellas describe su relación íntima y personal que mantiene con los senos. Hablan de ellos "como sujetos, no como objetos".

El proyecto Bare Reality: 100 women, their breasts, their stories (Realidad desnuda: 100 mujeres, sus pechos, sus historias), de la fotógrafa inglesa Laura Dodsworth (42 años) es un intento de personalizar una de las zonas corporales de las mujeres que reúne más matices, no siempre correctos, respetuosos y adecuados. La autora quiere explorar la dicotomía entre los sentimientos individuales de cada modelo y la "explotación mediática" de los pechos, cosificándolos como objetos de deseo desde un punto de vista casi siempre masculino.

'Una parte de mi cuerpo y no la más importante'

"Mis pechos son simplemente una parte de mi cuerpo y no la más importante sobre mí misma. Sin embargo, lo que significan para mí y mis experiencias sobre ellos proporcionan algunas de las ideas más íntimas sobre qué es ser mujer", escribe Dodsworth en el breve prólogo del libro, editado por Pinter & Martin [tiene 288 páginas y se puede comprar en Amazon por 27,39 euros y 7,99 en formato de ebook]. Parte de los ingresos de venta serán donados a la organización Breast Cancer UK que se dedica a la prevención del cáncer de mama.

Así es cómo nos vemos, así nos sentimos "Así es cómo nos vemos, así nos sentimos". La declaración culmina los objetivos de la fotógrafa, que durante dos años retrató a mujeres que deseaban mostrar "pechos reales" y hablar sobre ellos. En el proyecto participaron un amplio rango de personas, de diferentes etnias y opciones sexuales —desde heterosexuales y lesbianas a bisexuales, transexuales y asexuales—, dedicadas a labores y profesiones muy diversas —una monja budista, una bailarina de burlesque, varias amas de casa, enfermeras, docentes, doctoras universitarias, una mujer sacerdote...—. Hay pechos sanos y algunos de supervivientes de cánceres.

Grandes, pequeños, fláccidos...

"¿Qué va a obtener de la lectura de este libro?", se pregunta Dodsworth. "Si usted es un hombre, es posible que no haya visto tantos pechos reales o escuchado las mujeres hablando con tanta franqueza. Como mujer quizá le interese saber cómo ven sus pechos otras mujeres", porque "nadie es perfectamente simétrica" y muchas los perciben como "demasiado grandes, demasiado pequeños, demasiado fláccidos". Para las chicas jóvenes, añade, "puede ser curioso aprender de las mujeres mayores".

Las mujeres del libro están "absolutamente desnudas", no en el sentido de que muestren una zona que es todavía objeto de tabús, sorna y lugares comunes, sino porque comparten en las declaraciones que acompañan a cada foto una descripción "valiente" donde hay historias, con frecuencia contadas desde el humor y siempre con cariño, sobre crecimiento, experiencias sexuales, lactancia materna, problemas de salud o inseguridad, cirugía y envejecimiento".

Se me cortó la leche cuando Hitler llegó al poder Dado que se trata de compartir sentimientos que no requieren de los datos individuales, cada protagonista permanece en el anonimato. Las fotos están identificadas con titulares extraídos de los testimonios de las mujeres. Unos cuantos ejemplos son ilustrativos y reveladores: "Los pechos son una parte integral de mi identidad como mujer"; "los diseñé para que fuesen más importantes para mí"; "se me cortó la leche cuando Hitler llegó al poder"; "son muy sensitivos, es como tener un par de clítoris en medio del pecho"; "la mayor parte del tiempo no nos damos cuenta de lo hermosas que somos las mujeres"; "los pechos tienen su propia inteligencia".

Una 'pálida sombra' de la sexualidad femenina

La fotógrafa no quiso quedarse fuera del proyecto y se presenta como la foto 101º. "En los últimos tiempos me he percatado de cómo los pechos desnudos aparecen más y más en los medios de comunicación, al tiempo que aumenta la sexualización del cuerpo. Para mí esta idea es visión unidimensional de la feminidad y una pálida sombra de lo que es y puede ser la sexualidad de la mujer", dice.