Puerto Rico
El edificio del Capitolio, en San José. Mtmelendez / WIKIPEDIA

El gobierno de Puerto Rico dio a conocer el miércoles un plan de reforma fiscal largamente esperado que podría reducir gran parte de la deuda pública de la isla equivalente a 72,000 millones de dólares y que implicaría reestructurar una parte a expensas de poseedores de bonos.

El plan a cinco años abarca sólo 47,000 millones de dólares de la deuda del territorio estadounidense y deja fuera a la agobiada empresa eléctrica estatal, así como a la compañía de agua y alcantarillado.

En un breve informe, miembros del grupo que trabajaron en el plan dijeron que el Banco Gubernamental de Fomento para Puerto Rico se quedará sin dinero a finales de este año si no se actúa y advirtieron que el gobierno podría carecer de liquidez el año entrante si no se implementa el plan.

No queda claro cómo los acreedores y poseedores de bonos reaccionarán al plan, el cual todavía necesita la aprobación de la legislatura puertorriqueña y del gobernador.

Reducir el salario mínimo

El plan pide la creación de una junta de control conformada por cinco miembros que serían nombrados por el gobernador y que tomaría en cuenta las sugerencias de acreedores y posiblemente del gobierno federal. La junta supervisaría la puesta en marcha del plan, pero las autoridades dijeron que era demasiado pronto decir qué tipo de facultades tendrá la junta si el gobierno no cumple con los objetivos financieros.

Las autoridades dicen que el gobierno también debe considerar reducir el salario mínimo a los jóvenes trabajadores, invertir en asociaciones público-privadas y reducir subsidios a municipios y a la Universidad de Puerto Rico, entre otras medidas.

No queda claro cuántas de estas sugerencias serán implementadas. Las autoridades anticipan un intenso debate en el Senado y la Cámara de Representantes de la isla y señalaron que en 2016 habrá elecciones.

El plan también estipula que Puerto Rico debe buscar trato igual por parte del gobierno estadounidense en lo que respecta a incentivos fiscales y rembolsos en gastos médicos.

El gobernador Alejandro García Padilla ha dicho que la deuda pública de 72,000 millones de dólares es impagable y necesita reestructurarse.