La polémica ha saltado a la red al viralizarse unas imágenes en las que se puede observar como una reportera, que graba cómo un grupo de refugiados intenta huir de la policía húngara, parece ponerle una zancadilla a uno de ellos.

El refugirado, que aparece en el vídeo a mitad de la grabación, es un hombre de mediana edad que se zafa del policía que le está agarrando. Unos pasos después el hombre cae al suelo junto a una periodista que está grabando el suceso y que en ese preciso instante estira la pierna hacia el refugiado.

El hombre lleva a un niño en un brazo, así como una bolsa en la otra y una mochila en la espalda.

Zancadilla o no, las imágenes muestran una vez más las dificultades que los sirios viven en Hungría, donde la polícia les somete a una presión constante en su periplo hacia el norte de Europa.