Mueren 4 soldados turcos, 13 sirios en región siria de Idlib

Turquía atacó varios objetivos en el norte de Siria en respuesta a bombardeos de las fuerzas del gobierno sirio que mataron al menos a cuatro soldados turcos, según dijo el lunes el presidente de T...

Turquía atacó varios objetivos en el norte de Siria en respuesta a bombardeos de las fuerzas del gobierno sirio que mataron al menos a cuatro soldados turcos, según dijo el lunes el presidente de Turquía. Trece soldados sirios murieron, según un grupo que monitorea la guerra en Siria.

Era probable que el intercambio de fuego, registrado horas después de que una gran caravana militar turca entrase en la provincia de Idlib, el último feudo rebelde en el país, agravara las tensiones entre los dos países vecinos, ya que estos choques directos han sido poco habituales.

El Ministerio turco de Defensa Nacional había indicado antes que las tropas turcas se enviaron a Idlib como refuerzo y fueron atacadas pese a haber notificado su posición a las autoridades locales. Las fuerzas turcas respondieron al ataque y destruyeron objetivos, añadió. Además de los cuatro fallecidos, nueve soldados turcos resultaron heridos.

La artillería turca alcanzó unos 46 objetivos, según dijo el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en declaraciones a la prensa antes de viajar a Ucrania. La operación incluyó aviones turcos de combate, señaló el mandatario, que habló de entre 30 y 35 bajas en el lado sirio pero no ofreció pruebas.

Los que pongan a prueba la determinación de Turquía con viles ataques como estos estos comprenderán su error, dijo Erdogan. El presidente sugirió que Turquía no aceptaría intentos de Rusia de calmar las tensiones, indicando que se había dicho a Moscú que Ankara no toleraría ninguna situación en la que se nos coarte.

No nos es posible permanecer en silencio cuando se martiriza a nuestro soldados, dijo Erdogan.

El incidente ocurrió cerca de la localidad siria de Saraqeb, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, que monitorea la guerra. Las tropas turcas atacaron posiciones del Ejército sirio en tres provincias, matando a ocho soldados en Idlib, tres en Latakia y dos en la región de Hama.

Sin embargo, la agencia estatal de noticias siria SANA dijo que las fuerzas del gobierno habían tomado dos nuevos pueblos camino de Saraqeb. La agencia añadió que las tropas sirias estaban persiguiendo a insurgentes, cuatro soldados turcos murieron y nueve resultaron heridos, lo que provocó una represalia turca, aunque afirmó que no se habían producido bajas en las filas sirias.

El gobierno sirio ha lanzado una ofensiva sobre el último feudo rebelde en el país, situado en Idlib y en algunas zonas de la cercana región de Alepo. Hay tropas turcas desplegadas en algunas zonas rebeldes para monitorear un cese el fuego que fue acordado por los diferentes bandos pero ha sido abandonado.

Las relaciones entre Turquía y Siria se han deteriorado de forma drástica desde el inicio de la guerra civil siria en 2011. Damasco acusa a Ankara de socavar su seguridad al permitir que miles de combatientes extranjeros entraran en el país para combatir contra el Ejército sirio. La provincia de Idlib está dominada ahora por combatientes vinculados a Al Qaeda.

Con apoyo de Rusia, las fuerzas del gobierno arrebataron el pasado miércoles a los rebeldes la importante población de Maaret al-Numan y ahora han puesto la vista en Saraqeb. La estratégica autopista que conecta Damasco con el norte de Siria pasa por ambas localidades, y las fuerzas del gobierno quieren reabrir la carretera, cerrada desde 2012.

Unos 3 millones de personas viven en Idlib, muchos de ellos desplazados de otras partes de Siria por la violencia en los últimos años. Naciones Unidas estima que unos 390.000 sirios se han visto desplazados en los últimos dos meses, 315.000 en diciembre y 75.000 en enero.

Turquía ya acoge a 3,5 millones de refugiados sirios, y la oleada actual de violencia en Idlib ha planteado el temor a una nueva oleada de civiles que huyen hacia la frontera turca.

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El periodista de Associated Press Bassem Mroue en Beirut contribuyó a este despacho.