Futuros ex republicanos en la mira de Buttigieg

Pete Buttigieg está hablando mucho de los futuros ex republicanos últimamente.

Pete Buttigieg está hablando mucho de los futuros ex republicanos últimamente.

Después de todo, podrían votar en la consulta de Iowa que pone en marcha las primarias demócratas el lunes que viene. Son republicanos lo suficientemente desencantados con Donald Trump como para haberse cambiado del partido y Buttigieg cuenta con ellos para formar una coalición ganadora.

Decenas de ellos han estado trabajando como voluntarios en todo el estado y guiando los esfuerzos de su gente para captar votos.

Todos los candidatos se afanan por convencer al electorado en estos últimos días de la campaña en Iowa, pero la estrategia de Butttigieg es una de las más novedosas.

Pareció funcionar con Veronica Guyader, una administradora de una inmobiliaria que se mostró impresionada el miércoles cuando Buttigieg habló de captar el voto de sectores conservadores.

Ampliar el electorado es vital para ganar las asambleas, o caucuses como las de Iowa, pero la teoría de Buttigieg no ha sido puesta a prueba demasiado.

Si la va bien el lunes, va a ser en parte porque sedujo a personas que normalmente no participan en estas consultas, expresó David Axelrod, quien fuera asesor de Barack Obama. Los republicanos desencantados ciertamente entran dentro de esta categoría.

El asesor de Buttigieg Michael Halle dijo que la campaña tiene 45 capitanes de precintos que hasta el año pasado eran republicanos o siguen siéndolo pero planean cambiar su registro como votantes para participar en los caucuses, como estipulan las reglas.

No son gente que simplemente va a hacer acto de presencia, dijo Halle. Son gente muy activa en sus comunidades.

Una de ellas es Lisa Fleishman, contratista del ramo de la construcción de una pequeña localidad al sur de Des Moines que presentó a Buttigieg en un acto en el Simpson College de Indiana recientemente.

Si hace un año me decías que hoy estaría haciendo esto, te hubiera dicho que estabas muy equivocado, dijo Fleishman.

El equipo de Buttigieg en Carlisle, la ciudad de Fleisher, está conformado por antiguos republicanos. También es republicana la única organizadora que tiene en la pequeña Charlotte, Saundra Meanor.

Meanor, una nutricionista de 73 años, dijo que hizo 80 llamadas en tres días a personas que conoce en su ciudad, de poco más de 400 habitantes. Si bien no hay lineamientos para captar a los republicanos, Meanor sigue las recomendaciones de la campaña de llamar a personas que una conoce. Básicamente, llamo a gente que sé que son republicanos, comentó.

También está Jeremy Sellars, del condado de Decatur, en el sur de Iowa, una zona rural, conservadora.

En total, Buttigieg tiene republicanos como capitanes de precintos en 37 de los 99 condados de Iowa, mayormente en condados que ganó Trump en el 2016. Ocho son de condados que ganó Obama en el 2012 pero que cuatro años después se fueron con Trump.

Buttigieg no es el único aspirante a la nominación presidencial demócrata que corteja el voto de republicanos descontentos con Trump. El miércoles, la campaña de Elizabeth Warren dio a conocer una lista de 40 republicanos de Iowa o gente que votó por Trump que la apoya en el caucus.

La campaña de Amy Klobuchar dijo también que algunos republicanos se ofrecieron para ser capitanes de precinto de su campaña.

Republicanos como Jenny O™Toole, de Cedar Rapids, desilusionada con Trump, han asistido a actos de Joe Biden.

Asesores de campaña de Obama calculan que más del 5% de los votos que recibió al ganar los caucuses de Iowa provinieron de republicanos desencantados, en un año en el que los republicanos tenían sus propios caucuses.

Buttigieg corteja abiertamente el voto de republicanos, al punto de que el año pasado se presentó en un town hall en Fox News Channel, que apoya a los republicanos. El domingo se presentó en otro.