López Obrador dice que hay menos caravanas tras medidas

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, espera que habrá nuevas caravanas de migrantes y solicitantes de asilo centroamericanos ingresando a México rumbo a Estados Unidos, pero consid...

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, espera que habrá nuevas caravanas de migrantes y solicitantes de asilo centroamericanos ingresando a México rumbo a Estados Unidos, pero considera que el fenómeno ha perdido fuerza.

Una semana después de que elementos de la Guardia Nacional y agentes de inmigración desmantelaron lo que quedaba de la más reciente caravana en el sur de México _subiendo a hombres, mujeres y niños a autobuses para su muy probable deportación_, López Obrador opinó que cada vez menos personas se aventurarán a viajar en grupos numerosos.

"Seguramente están organizando otras caravanas... Nada más que cada vez tienen menos personas migrantes", dijo. "Cada vez hay más información".

Horas antes, un grupo de unas cuantas decenas partió antes del amanecer de la terminal de autobuses en San Pedro Sula, Honduras, en respuesta al llamado más reciente para conformar una caravana, muy por debajo de las cantidades que conformaron las anteriores.

México ha dejado en claro que ya no permitirá que caravanas numerosas crucen por su territorio, luego de la intensa presión y amenazas de aranceles hechas por Washington el año pasado.

Las primeras caravanas de migrantes que iniciaron a finales de 2018 prácticamente no tuvieron impedimentos para cruzar el país, en ocasiones recibiendo ayuda humanitaria y transporte de parte de comunidades y autoridades municipales, pero ahora México ha desplegado a miles de elementos de la Guardia Nacional para reforzar las labores de migración, y también Guatemala ha devuelto a Honduras a cientos de personas de la caravana más reciente.

Cuando las negociaciones con un vocero de facto de la caravana fracasaron a lo largo de una carretera en el sureño estado mexicano de Chiapas la semana pasada, los miembros de la Guardia Nacional chocaron sus garrotes contra sus escudos mientras avanzaban y enfrentaban a los migrantes. Hubo empujones y gas lacrimógeno en medio del caos. Muchos sollozaban mientras eran escoltados a los autobuses, mientras que otros huían o se resistían. Otros más fueron acorralados y sometidos.

El viernes, López Obrador elogió a los soldados al decir que "se portó muy bien la Guardia Nacional. Resistió, se aguantó, no cayó en las provocaciones".

El presidente agregó que no se cometieron violaciones a los derechos humanos. Algunos grupos en defensa de los derechos humanos habían manifestado su preocupación sobre los operativos, entre ellos la detención de niños y otras personas vulnerables en la caravana.

López Obrador detalló que 5.000 personas de distintos grupos, en su mayoría procedentes de Honduras, habían sido devueltos a sus países. Afirmó que a los migrantes se les había mentido sobre un presunto acuerdo para que ellos pudieran cruzar por territorio mexicano hacia la frontera con Estados Unidos.

Los "albergues" locales _el término que usa el gobierno para referirse a los centros de detención de migrantes_ se encuentran actualmente a cerca de la mitad de su capacidad, de acuerdo con el presidente.

López Obrador subrayó que las autoridades están satisfechas de ver menos mujeres y niños migrando en comparación con las cantidades anteriores.

También criticó a los que llamó líderes "sin convicciones, algunos conservadores disfrazados de progresistas (y) supuestamente defensores de causas sociales", como derechos ambientales, laborales e indígenas.

"No tienen respaldo. No tienen seguidores", aseveró el presidente mexicano.

Los comentarios de López Obrador se dan después de una semana de tensiones entre su gobierno y defensores de los derechos de los migrantes por una serie de mensajes contradictorios y órdenes que inicialmente impidieron que organizaciones sociales y religiosas pudieran acceder a los centros de detención de migrantes.

Más de 40 grupos denunciaron lo que llamaron políticas "erráticas" del gobierno y manifestaron su preocupación de que su labor con los migrantes detenidos podría ser afectada.

El jueves por la noche, el Instituto Nacional de Migración informó que había entablado conversaciones con los organismos no gubernamentales y que tendrán acceso de nueva cuenta a los centros de detención. Añadió que se reunirían con la Guardia Nacional "para conocer sus protocolos de actuación en el control migratorio".

El miércoles, López Obrador había criticado la directriz de su propia agencia de migración sobre el impedimento del acceso temporal.