López Obrador: No volverá a penalizarse la difamación

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo el miércoles que denunciará cualquier propuesta de reforma legal para volver a penalizar la difamación o reintroducir leyes que infrinjan la liberta...

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo el miércoles que denunciará cualquier propuesta de reforma legal para volver a penalizar la difamación o reintroducir leyes que infrinjan la libertad de expresión en México.

El mandatario respondía a la pregunta de Denise Dresser, una reconocida periodista mexicana, que lo presionó para que comentara sobre documentos de la Fiscalía General de la República que se filtraron a la prensa. El borrador sugería una serie de medidas que podrían utilizarse para silenciar o acosar a periodistas.

No tengo nada que ver con la supuesta reforma, respondió el presidente, e hizo notar que la Fiscalía General es una entidad independiente. Sin embargo, cualquier reforma tendría que pasar por el Congreso, que está controlado por los aliados de López Obrador.

El presidente prometió no sólo no apoyar dichas reformas, sino denunciarlas.

Claro que sí, por convicción, dijo. Nosotros tenemos el compromiso de garantizar la libertad de expresión, de la manifestación de las ideas, el derecho de disentir.

Hace unos días, la Sociedad Interamericana de Prensa expresó su preocupación de que las reformas reconvertirían la difamación en un delito penal, retrotrayendo al país a épocas en que los periodistas podían ir a la cárcel por ejercer su derecho a informar, criticar u opinar.

México despenalizó la difamación en 2007.

Dresser hizo la pregunta después de señalar que un juez de la Ciudad de México le ordenó el martes al periodista Sergio Aguayo pagar 24.000 dólares (450.000 pesos) para evitar la incautación de sus bienes, parte de una demanda presentada por el exgobernador de Coahuila Humberto Moreira, quien lo demandó por un artículo de 2016 que denunciaba su supuesta corrupción.

Moreira es exdirigente del Partido Revolucionario Institucional, puesto al que renunció cuando se reveló que la deuda del estado de Coahuila aumentó de 27 millones de dólares a casi 3.000 millones de dólares durante el tiempo en que fue gobernador.