Imagen interior de una prisión
Imagen interior de una prisión. ARCHIVO

Familiares de un preso que se suicidó en la cárcel varonil de Los Ángeles recibirán una compensación de un millón 600 mil dólares, se informó este miércoles en Los Ángeles.

El detenido explicó a las autoridades médicas de la prisión que sufría de alucinaciones La compensación es como parte de un acuerdo extrajudicial a una demanda que presentó la familia de Austin Losorelli, de 23 años, hijo de un teniente de la policía de Los Ángeles, informaron abogados de los demandantes.

Losorelli se suicidó mientras se encontraba preso en este centro penitenciario del condado de Los Ángeles, y en donde las autoridades no diagnosticaron de forma apropiada su enfermedad mental.

El detenido explicó a las autoridades médicas de la prisión que sufría de alucinaciones y que previamente había sido hospitalizado por conducta psicótica y que había intentado suicidarse en el pasado.

A pesar de sus declaraciones, las autoridades carcelarias no lo enviaron a un centro de salud mental, y mientras se encontraba en su celda confinado en solitario decidió suicidarse el 30 de septiembre del 2013.

No se sometió a un tratamiento

En la querella se indicó que Losorelli fue encarcelado el 24 de julio del 2013 por resistirse a un oficial y por embriagarse en un lugar público.

En el último año los suicidios en las cárceles del condado de Los Ángeles se redujeron de diez a cinco Un juez lo sentenció a un centro de salud mental y a ser internado en un centro para tratamiento de abuso de sustancias, pero rápidamente fue dejado en libertad sin cumplir esta orden.

Los males mentales del joven, como paranoia y conducta irracional, continuaron y sus padres recurrieron al detective que lo había detenido para reportarle que seguían sus problemas.

El detective recomendó ingresarlo a la prisión para que estuviera más seguro y cuando ya estuvo ahí no se le dio ningún tratamiento especializado en su conducta.

Ello a pesar de que repetía con insistencia que tenía alucinaciones y escuchaba voces, y que había intentado matarse en el 2011 con sobredosis de medicamentos.

Losorelli fue colocado en la población general carcelaria, en donde los demás internos lo reportaron por su actitud errática.

En el último año los suicidios en las cárceles del condado de Los Ángeles se redujeron de diez a cinco.