Argentina dice no quiere condicionamientos del FMI

El ministro de Economía argentino Martín Guzmán afirmó el martes que el gobierno no va a permitir condicionamientos del Fondo Monetario Internacional en la renegociación del acuerdo crediticio y ...

El ministro de Economía argentino Martín Guzmán afirmó el martes que el gobierno no va a permitir condicionamientos del Fondo Monetario Internacional en la renegociación del acuerdo crediticio y anunció el envío al Congreso de una iniciativa para refinanciar la deuda pública externa.

Al referirse a las conversaciones con el FMI para renegociar un préstamo concedido a Argentina en 2018 por más de 56.000 millones de dólares, Guzmán señaló que el programa económico que acordó el gobierno de Mauricio Macri (2015-2019) con el organismo fue un estrepitoso fracaso que incrementó el endeudamiento y dañó la capacidad productiva.

Está claro que eso no va y lo nuestro es distinto; lo nuestro es nuestro. Lo nuestro lo decidimos nosotros, afirmó el funcionario a quien el presidente peronista Alberto Fernández designó responsable del área de Economía y quien fue colaborador del Premio Nobel, Joseph Stiglitz.

Guzmán subrayó que el gobierno tiene el control sobre un programa económico con el que espera afrontar la deuda y no va a permitir ninguna condicionalidad.

Tanto el Ejecutivo como el Fondo han señalado en distintas ocasiones que las conversaciones transcurren en tono constructivo.

Las palabras de Guzmán parecen echar por tierra la posibilidad barajada por analistas de reemplazar el acuerdo stand-by de 2018 por uno de facilidades extendidas que conlleva reformas estructurales de largo plazo y monitoreos por parte del organismo de crédito.

Guzmán no dio precisiones sobre el proyecto de ley para reestructurar la deuda que el gobierno enviaría al Congreso en las próximas horas.

Esta ley nos dará condiciones para poder estructurar y ejecutar las operaciones necesarias para lograr el objetivo de restaurar la sostenibilidad de la deuda pública", sostuvo el funcionario, quien señaló que existe voluntad de afrontar las deudas pero hay que generar capacidad de pago y para eso hay que crecer.

El gobierno busca reestructurar pasivos por unos 100.000 millones de dólares, más de la mitad con acreedores privados, en un contexto recesivo y con una inflación que no cede. El año pasado terminó con un alza del costo de vida de 53,8%.

La iniciativa -explicó el funcionario- se inscribe en una legislación que pide que se mejoren al menos dos de las siguientes tres condiciones: plazos, tasas de interés y monto del capital".

Guzmán indicó además que el Ejecutivo nacional y el de la provincia de Buenos Aires, la de mayor peso económico del país, están trabajando en conjunto para afrontar los pagos frente a los bonistas.