Cuba elige gobernadores ajustándose a nueva Constitución

Cuba estrenó el sábado dos figuras en su sistema político en apego a la nueva Constitución, bajo la cual se reestructuró el poder ejecutivo de la isla.

Cuba estrenó el sábado dos figuras en su sistema político en apego a la nueva Constitución, bajo la cual se reestructuró el poder ejecutivo de la isla.

Los representantes de 168 Asambleas Municipales del Poder Popular _unos 12.000 delegados_, el nivel de administración local, fueron convocados el sábado para realizar la elección de gobernadores y vicetitulares en 15 provincias y el área especial de la Isla de la Juventud que tomarán posesión el 8 de febrero.

Medios de prensa locales hicieron constar que las Asambleas se reunieron en la mañana para votar por los candidatos que regirán los destinos de la población en cada provincia según la Constitución vigente desde el año pasado. De acuerdo con la Carta Magna, el presidente Miguel Díaz-Canel es quien propone los nombres para esos cargos.

Inicialmente los nombres de los candidatos no se dieron a conocer públicamente, pero al filo de la media tarde se los leyó por la televisión estatal cubana.

Dado que solo hay un candidato por cargo, la elección será no solamente indirecta sino que los prospectos no tendrán competencia, un elemento del modelo que fue criticado por muchos ciudadanos durante los debates populares en los barrios y centros de trabajo que se desarrollaron previamente para la nueva Constitución pero que al final no fue incorporado a la misma.

La Constitución de 2019 reemplazó a una de 1976 y significó un paso adelante en materia de representación de la isla tal como es ahora, pues implicó el reconocimiento de muchos derechos sociales e incluso cuestiones existentes de hecho en la sociedad como la propiedad privada o la doble nacionalidad.

La Carta Magna creó además un primer ministro que fue elegido en diciembre _el puesto recayó en el exministro de Turismo Manuel Marrero_ y separó las funciones de un Consejo de Estado de raíz parlamentaria y uno de Ministros para el ejecutivo a fin de lograr un gobierno más colegiado y menos personalista como lo fue durante los mandatos de los expresidentes Fidel Castro y su hermano Raúl.

Sin embargo, dejó intacto el modelo unipartidista y parlamentario.