Presidente Piñera gobierna con mínimo apoyo en Chile

El presidente Sebastián Piñera gobierna Chile prácticamente sin la confianza de su pueblo a tres meses de un violento estallido social que hizo tambalear al país y a todas las instituciones chilen...

El presidente Sebastián Piñera gobierna Chile prácticamente sin la confianza de su pueblo a tres meses de un violento estallido social que hizo tambalear al país y a todas las instituciones chilenas.

La tensa situación que vive Piñera fue refrendada el jueves por la última encuesta del Centro de Estudios Públicos CEP, la más respetada en el medio local, que señaló que su aprobación cayó de 25% en junio de 2019 a 6% en diciembre del mismo año. Se trata del peor resultado obtenido por un gobernante desde el regreso a la democracia hace 30 años. Su desaprobación se encaramó al 82%.

El CEP, que realiza dos encuestas por año, basó su estudio en 1.497 entrevistas cara a cara realizadas entre el 28 de noviembre -un mes exacto después del estallido social- y el 6 de enero de 2020.

Tras la prolongada crisis, y pese a varias mejoras sociales y a decenas más prometidas por el mandatario -que dependen de la aprobación, modificación o rechazo de un Congreso que no lo favorece- Piñera trastocó su agenda de gobierno por una serie de sucesivos anuncios de cambios que siguen sin convencer a los chilenos.

El presidente Piñera está en una situación de aislamiento... está gobernando un vacío de poder que se ha generado por la explosión social de octubre del año pasado, incrementada por prioridades equivocadas en su oferta de mejoras y por una relación con su coalición de respaldo que se ve cada día más débil, declaró a The Associated Press el analista político Marcelo Mella.

Piñera, un multimillonario cuya fortuna se sitúa entre las cinco más grandes del país sudamericano, tampoco ha tenido éxito en el control del orden público en Chile, por lo que ha recibido ácidas críticas de organismos internacionales que velan por el respeto de los derechos humanos, como Human Right Watch y la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

El estallido social del 18 de octubre, que siguió a protestas estudiantiles contra un alza tarifaria en el subterráneo, provocó millonarias pérdidas económicas y materiales, unos 200.000 despidos, una brusca caída del crecimiento económico en octubre y noviembre últimos.

A mi viejo (esposo) lo despidieron sin razón y ahora apenas comemos con mis tres cabros (hijos) y Piñera nos da puras migajas, dijo Roxana Pérez, de 47 años, que subsiste con la venta de artículos que le regalan.