Los líderes rivales libios se marchan de Moscú sin acuerdo

Los líderes rivales de Libia abandonaron Moscú sin llegar a un acuerdo sobre un cese el fuego propuesto por Rusia y Turquía en un intento de poner fin a la larga guerra civil en el país.

Los líderes rivales de Libia abandonaron Moscú sin llegar a un acuerdo sobre un cese el fuego propuesto por Rusia y Turquía en un intento de poner fin a la larga guerra civil en el país.

Fayez Sarraj, que dirige el gobierno libio reconocido por Naciones Unidas en Trípoli, y su rival, Khalifa Hifter, llegaron a Moscú el lunes para negociar una tregua con importantes diplomáticos y militares de Rusia y Turquía. Las conversaciones duraron unas siete horas, en las que Sarraj y Hifter no se reunieron de forma directa.

Tras las reuniones, el ministro ruso de Exteriores, Sergey Lavrov, y su homólogo turco, Mevlut Cavusoglu, anunciaron que Sarraj había firmado el borrador de acuerdo que detallaba el acuerdo, mientras que Hifter había solicitado más tiempo para estudiarlo.

Hifter se marchó de la capital rusa sin firmar el acuerdo, indicó el martes por la mañana el Ministerio ruso de Exteriores. Sarraj también se marchó, según indicaron el martes agencias rusas de noticias. El Ministerio dijo que el trabajo con las partes continúa.

Khaled al-Mashri, miembro del gobierno en Trípoli, dijo a la televisora libia Al-Ahrar que Hifter había pedido cuatro días para estudiar varios temas espinosos en el acuerdo de cese el fuego. Señaló que esperaban recibir invitaciones para una conferencia de paz en Berlín esta semana.

Las negociaciones seguían a una tregua propuesta por Rusia y Turquía que comenzó el domingo, el primer receso en los combates en meses. Sin embargo, hubo reportes inmediatos de infracciones por ambas partes, planteando el temor a que la calma no aguantara.

Libia se sumió en el caos tras la guerra civil de 2011 en la que el veterano dictador Moamar Gadafi fue derrocado y asesinado. El conflicto estaba al borde de una gran escalada. Distintas potencias extranjeras apoyan a los gobiernos rivales de Libia y en los últimos meses han aumentado su intervención en el conflicto en el país petrolero.

Turquía y Rusia respaldaban a gobiernos rivales en Libia. Sus negociaciones seguían a acuerdos alcanzados por los dos países para coordinar sus acciones también en Siria, donde Moscú ha respaldado al gobierno del presidente, Bashar Assad, y Ankara apoyó a sus enemigos.