Volcán filipino hace erupción y arroja ceniza en Manila

Un volcán filipino arrojó lava incandescente el lunes después de una repentina expulsión de ceniza y vapor que obligó a los habitantes de las aldeas cercanas a desalojar la zona y el cierre del a...

Un volcán filipino arrojó lava incandescente el lunes después de una repentina expulsión de ceniza y vapor que obligó a los habitantes de las aldeas cercanas a desalojar la zona y el cierre del aeropuerto internacional, oficinas y escuelas de Manila.

No hay reportes de muertos ni daños tras la erupción del volcán Taal, ubicado al sur de la capital, el domingo. Pero una fumarola de ceniza recorrió más de 100 kilómetros (62 millas) al norte, llegando a Manila y causando el cierre del principal aeropuerto del país y hasta ahora la cancelación de más de 240 vuelos internacionales y nacionales.

Un aeropuerto alterno en el norte de Manila en la zona llamada Clark Freeport permanecía abierta si bien también sería cerrado en caso de que la ceniza ponga en riesgo los vuelos, anunció la Autoridad de Aviación Civil de Filipinas.

La agencia gubernamental de respuesta a desastres reportó que cerca de 8.000 aldeanos han sido enviados al menos a 38 centros de evacuación en la seriamente afectada provincia de Batangas y en la cercana provincia de Cavite, pero las autoridades esperan que el número aumente mientras cientos de miles están siendo desalojados de las zonas de riesgo. Algunos residentes no pueden salir de las aldeas cubiertas de ceniza debido a la falta de medios de transporte y una mala visibilidad. Algunos se negaron a abandonar sus hogares y granjas, indicaron funcionarios.

Tenemos un problema, nuestra gente entra en pánico por el volcán ya que quieren rescatar su sustento, sus cerdos y rebaños de vacas, dijo el alcalde del poblado de Balete, Wilson Maralit, a radio DZMM. Estamos tratando de impedirles que regresen y advertirles que el volcán puede hacer erupción de nuevo en cualquier momento y causar daños.

Maralit, cuyo pueblo se ubica a lo largo del litoral del Lago Taal que rodea al volcán, solicitó el despliegue de soldados y más policías para evitar que los habitantes se escabullan de regreso a sus aldeas costeras en alto riesgo.