Las fuerzas de Hifter dicen que acatarán la tregua en Libia

Las fuerzas que controlan el este de Libia anunciaron que acatarían el acuerdo de cese el fuego mediado por Rusia y Turquía, y que debía comenzar el domingo.

Las fuerzas que controlan el este de Libia anunciaron que acatarían el acuerdo de cese el fuego mediado por Rusia y Turquía, y que debía comenzar el domingo.

Si aguanta, el alto el fuego sería el primer receso en los combates en el país en meses, y el primero negociado por actores internacionales. Llega cuando Libia estaba al borde de una importante escalada con la entrada sobre el terreno de aliados extranjeros de los gobiernos rivales libios.

Un portavoz de las autodenominadas Fuerzas Armadas írabes Libias, que lidera el exgeneral Khalifa Hifter, dijo en un comunicado en video que el cese el fuego entraría en vigor el domingo de madrugada. El vocero, Ahmeed al-Mosmari, dijo que responderían con firmeza si sus combatientes rompían el cese el fuego.

En un primer momento no estaba claro si Hifter aceptaría también retirar a sus fuerzas en torno a la capital. Su rival, Fayez Sarraj, primer ministro del gobierno con apoyo de Naciones Unidas en Trípoli, había reclamado esa retirada como condición para la tregua. Libia está gobernada por autoridades rivales, una con sede en el este y la otra en Trípoli, en el oeste, liderada por Sarraj. Ambas tienen el respaldo de distintas milicias.

Las fuerzas de Hifter lanzaron una ofensiva sobre la capital en abril que desencadenaron esfuerzos internacionales por contener la crisis en el país norteafricano.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, publicaron esta semana un comunicado conjunto tras reunirse en Estambul para pedir una tregua a partir del 12 de enero. No especificaron cuáles serían las condiciones.

Las peticiones de un cese el fuego llegaron tras un frenesí diplomático de las potencias europeas. El gobierno con sede en Trípoli celebró las llamadas a un cese de la violencia. Por su parte, un portavoz de las fuerzas de Hifter dijo en un principio que continuarían con su ofensiva para expulsar a grupos terroristas de Trípoli.

Un organismo de iniciativas de paz de Naciones Unidas celebró el proyecto. La Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia indicó en un comunicado que confiaba en que todas las partes demostraran una adherencia completa al acuerdo de detener la violencia. La ONU y las potencias europeas, así como los aliados de Libia en la región, han pedido una cumbre de paz en Berlín este año a la que asistirían los líderes de los gobiernos rivales.

El gobierno en el este del país, respaldado por las fuerzas de Hifter, tiene apoyo de Emiratos írabes Unidos y Egipto, además de Francia y Rusia. El occidental recibe ayuda de Turquía, Qatar e Italia.

Los combates amenazaban con sumir a Libia en un caos similar al conflicto de 2011 en el que el veterano dictador Moamar Gadafi fue derrocado y asesinado.

En la década desde la destitución y muerte de Gadafi, el país petrolero se ha ido convirtiendo en un escenario para guerras indirectas entre potencias regionales que luchan por ganar influencia en el Mediterráneo. Rusia y Turquía, que apoyan a bandos rivales, han estado entre los últimos en intervenir en el país.