Reclaman libertad en Nicaragua durante homenaje a periodista

y otros familiares.

y otros familiares.

Mi padre derramó su sangre por la democracia y la libertad de Nicaragua. Es importante que recordemos su pensamiento y su lucha, que tienen mayor vigencia hoy, dijo Pedro Chamorro hijo, también exdiputado y opositor al actual gobierno de Ortega.

Cristiana Chamorro, en tanto, instó a luchar por restablecer la libertad de expresión y exigió la reapertura de un canal de televisión y de tres medios de comunicación de su hermano Carlos Fernando, clausurados por el gobierno a fines de 2018.

Mi padre enfrentó los demonios de la dictadura de Somoza y al final venció, porque los ideales de libertad hoy no han sido aplastados por la dictadura de Daniel Ortega, acotó Carlos Fernando Chamorro, que tras recibir amenazas de muerte estuvo exiliado un año en Costa Rica.

La policía desplegó patrullas y efectivos antimotines en torno al cementerio, sin que se produjeran incidentes.

¡Justicia, justicia!, exclamaron activistas opositores que llegaron hasta el panteón con banderas de Nicaragua, emblema de las protestas opositoras que estallaron en 2018.

Entre ellos estaba Lesther Alemán, el universitario que emplazó a Ortega a rendirse durante el diálogo nacional en mayo 2018 y en medio de intensas protestas sofocadas a balazos por la policía. Tras un año de exilio, el joven volvió a Nicaragua en octubre pasado.

Pedro Joaquín Chamorro Cardenal fue acribillado a tiros el 10 de enero de 1978 en una calle del viejo centro de Managua. Su muerte aceleró la insurrección armada contra Somoza, que dio paso al triunfo del izquierdista Frente Sandinista el 19 de julio de 1979.

Pedro Joaquín consiguió con su muerte lo que siempre buscó: la gran unidad nacional, porque su asesinato desencadenó también la unión de todos los sectores opositores a Somoza, dijo a The Associated Press el político y exdiplomático Edmundo Jarquín, amigo de Chamorro y esposo de Claudia, la mayor de los hijos del desaparecido periodista.

La gran figura ausente en el homenaje fue la viuda de Chamorro, la expresidenta nicaragí¼ense Violeta Barrios (1990-1997), cuyo estado de salud es muy precario y no sale de su domicilio, según confirmó el propio Jarquín.

Hoy de 90 años, Violeta Chamorro formó parte de la primera junta de gobierno sandinista, pero se retiró inconforme un año después. En 1990 fue candidata presidencial de la coalición Unión Nacional Opositora (UNO) y derrotó al exguerrillero Daniel Ortega en las urnas, convirtiéndose en la primera mujer presidenta de Nicaragua.

Durante su mandato, Violeta Chamorro logró la pacificación del país tras casi diez años de guerra entre sandinistas y "contras".

Ortega, que hoy tiene 74 años, volvió al poder en 2007 y se ha reelegido dos veces. A raíz de la crisis de 2018, que dejó cientos de muertos y más de 80.000 exiliados, sus adversarios comparan su gobierno con el de Somoza, el dictador al que ayudó a derrocar en 1979.