Policía brasileña dice que indígena murió luego de robo

La policía brasileña descartó el martes que un líder indígena muerto en noviembre haya sido víctima de una emboscada de madereros ilegales en el estado de Maranhao, contrariando la versión del ...

La policía brasileña descartó el martes que un líder indígena muerto en noviembre haya sido víctima de una emboscada de madereros ilegales en el estado de Maranhao, contrariando la versión del pueblo indígena Guajajara y de una agencia federal que defiende a los pueblos originarios.

La policía concluyó en su investigación que el conflicto que acabó con la muerte de Paulo Paulino, un miembro de la etnia Guajajara que formaba parte de una guardia forestal contra invasiones ilegales, ocurrió luego de que indígenas robaran una moto, según publicó el sitio de noticias G1.

Paulino integraba Guardianes de la floresta, una brigada que actúa en las tierras de Arariboia, una reserva donde viven cerca de 14 mil indígenas.

Sonia Guajajara, líder indígena, había vinculado la muerte de Paulino a las presuntas intimidaciones sufridas por madereros que actúan ilegalmente. La versión de los indígenas, compartida por la Fundación Nacional del Indio, era que el guardián había sido víctima de una emboscada.

The Associated Press contactó a la Policía Federal en Maranhao, pero no obtuvo respuesta de inmediato.

La policía concluyó que el enfrentamiento del 1 de noviembre pasado, en el que también murió un maderero, se inició con el robo de una motocicleta a un grupo de no indígenas.

Según G1, la policía imputó a cuatro personas por el episodio, aunque la fuerza no informó si se trata de indígenas o no. La fuerza analizó exámenes médicos y testimonios de sobrevivientes. Las autoridades descartaron también hipótesis vinculadas a conflictos étnicos.

El caso había llamado la atención de organizaciones de derechos humanos y de las autoridades brasileñas por igual. El ministro de Justicia y Seguridad, Sergio Moro, había dicho no se ahorrarían esfuerzos para llegar rápidamente a la verdad.

Muchas comunidades indígenas han asegurado que se sienten vulnerables desde que el presidente Jair Bolsonaro asumió la presidencia el 1 de enero de 2019.