Dos votos podrían romper el bloqueo político en España

Los legisladores españoles aforntaban el martes una votación de investidura que podría poner fin a casi un año de bloqueo político en la cuarta economía más grande de la eurozona.

Los legisladores españoles aforntaban el martes una votación de investidura que podría poner fin a casi un año de bloqueo político en la cuarta economía más grande de la eurozona.

El Congreso de los Diputados debía decidir si apoyaba la formación de un gobierno que estaría encabezado por el Partido Socialista de centroizquierda, con el grupo izquierdista Unidas Podemos como socio minoritario.

Se esperaba que la votación fuera muy ajustada, aunque las previsiones apuntaban a que el líder socialista, Pedro Sánchez, resultaría elegido por 167 votos a favor frente a 165 en contra. Se esperaba que 18 legisladores se abstuvieran.

Sánchez lleva desde principios del año pasado como presidente en funciones. Las expectativas de que ganara por un estrecho margen planteaban dudas sobre cuánto duraría la coalición de gobierno, ya que necesitaría el apoyo del parlamento para aprobar medidas.

Los socialistas ganaron dos elecciones generales consecutivas el año pasado, pero sin conseguir la mayoría parlamentaria necesaria para formar gobierno.

En las semanas de negociaciones desde los últimos comicios, en noviembre, Sánchez parecía haber recabado apoyos suficientes -o promesas de abstención- de varios partidos regionalistas para ser investido como presidente.

La atención se centró en el acuerdo de abstención alcanzado con el partido catalán Esquerra Republicana de Catalunya, uno de los grupos que aspiran a la independencia de Cataluña y que tiene 13 escaños en la cámara nacional. La mayoría de los partidos de oposición arremetieron contra Sánchez por pactar con partidos que quieren fragmentar España.

La iniciativa independentista en Cataluña ha abierto la mayor crisis política en España en varias décadas.

Los socialistas defendieron el acuerdo, afirmando que la crisis catalana debe resolverse con negociaciones, algo que han acordado hacer con ERC.

Sánchez se presentó el domingo a una primera votación de investidura que requería una mayoría absoluta de 176 parlamentarios, pero no consiguió apoyo suficiente. La legislación española contempla una segunda votación en la que bastaría una mayoría simple, más votos a favor que en contra, para investir al nuevo presidente.

El rey Felipe VI, jefe del Estado, encargó a Sánchez buscar la formación de un gobierno tras los comicios del 10 de noviembre, en los que los socialistas fueron los más votados pero consiguieron solo 120 de los 350 escaños del Congreso de los Diputados, la cámara baja.

El suyo sería el primer gobierno de coalición en España desde la restauración de la democracia en 1978, tres años después del dictador Francisco Franco.

___

Barry Hatton informó desde Lisboa, Portugal.