Francia: Gigante tecnológico condenado por suicidios

El gigante francés de telecomunicaciones Orange fue declarado culpable el viernes de una serie de suicidios de empleados y su ex director general fue sentenciado a prisión, en un fallo histórico co...

El gigante francés de telecomunicaciones Orange fue declarado culpable el viernes de una serie de suicidios de empleados y su ex director general fue sentenciado a prisión, en un fallo histórico contra una compañía grande en Europa.

La corte dispuso que Orange pague alrededor de 3,5 millones de euros (3,8 millones de dólares) en multas y compensación a familias, empleados y otros interesados en el caso por suicidios y otros problemas en la década del 2000 cuando la compañía se deshacía de miles de empleos.

La emoción embargó a familiares y amigos de los suicidas cuando los jueces leyeron el largo veredicto, pero junto con el alivio hubo también dolor renovado al recordar sus pérdidas.

Orange, que se llamaba France Telecom entonces, es la primera compañía grande en Francia en ser enjuiciada por un cargo de acoso institucionalizado, por lo que el fallo pudiera abrir las puertas a la posibilidad de que otras empresas enfrenten cargos similares.

Un veredicto para el futuro, dijo la central sindical CGT. Los trabajadores son quienes hacen la compañía, el corazón de su trabajo.

Francia es uno de un puñado de países en el mundo que pueden enjuiciar a compañías o empleados por ese tipo de abusos.

El ex director general de la compañía Didier Lombard fue condenado y sentenciado a cuatro meses en prisión y se le impuso una multa 15.000 euros. Otros seis ejecutivos fueron sentenciados también a penas breves de prisión y multas de miles de euros.

Todos anunciaron su intención de apelar, excepto la compañía en sí.

Los ejecutivos negaron responsabilidad por los suicidios de empleados a quienes nunca conocieron

Pero la corte falló que ellos y la compañía eran culpables de hostigamiento moral colectivo, diciendo en su veredicto: Los métodos usados para alcanzar el objetivo de eliminar 22.000 empleos fueron ilegales.

En Francia es difícil para las compañías realizar despidos masivos debido a las protecciones laborales existentes, por lo que France Telecom degradó a empleados o los cambió a nuevas localidades contra su voluntad.

Los abogados de Orange dijeron que los recortes eran una parte necesaria de la privatización de la estatal France Telecom.