Francia extradita argentino acusado de crimen en dictadura

El expolicía argentino Mario Sandoval llegó el lunes a Buenos Aires procedente de Francia, desde donde fue extraditado para responder por su presunta responsabilidad en el asesinato de un joven dura...

El expolicía argentino Mario Sandoval llegó el lunes a Buenos Aires procedente de Francia, desde donde fue extraditado para responder por su presunta responsabilidad en el asesinato de un joven durante la última dictadura militar (1976-1983).

El resultado del proceso de extradición de Sandoval es el fruto de una labor conjunta de la justicia federal y del Ministerio Público Fiscal y de las arduas gestiones diplomáticas que se llevaron a cabo desde distintas áreas del Ministerio de Relaciones Exteriores y la embajada argentina en Francia desde 2012, que contaron con el apoyo de una abogada francesa especializada en derechos humanos, dijo la cancillería en un comunicado.

Señaló además que el Consejo de Estado Francés confirmó el 11 de diciembre el decreto de extradición del expolicía, acogiendo así favorablemente la pretensión del Estado argentino para que sea juzgado por el secuestro y desaparición de Hernán Abriatta.

Aunque Sandoval, apodado Churrasco, será juzgado por ese hecho, el exagente de la policía federal también es sospechoso de múltiples crímenes de lesa humanidad perpetrados en el centro clandestino de detención que funcionó en la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA), en la capital argentina.

La cooperación penal internacional entre Estados consolida la máxima de que los delitos de lesa humanidad no deben quedar impunes, y que quienes son acusados de tan graves delitos deben comparecer ante la justicia para ser juzgados, dijo el comunicado.

Abriatta, estudiante de arquitectura, fue supuestamente detenido de forma ilegal el 30 de octubre de 1976 en su domicilio de Buenos Aires por Sandoval, que se identificó ante los padres del joven con su nombre y como miembro de Coordinación Federal de la policía, una sección a la que se atribuyen secuestros y torturas.

Abriatta fue recluido en la ESMA, por donde pasaron unos 5.000 detenidos --muchos de los cuales desaparecieron--, según han testimoniado compañeros de cautiverio ante la justicia federal argentina. Esos testigos señalaron que la última vez que vieron allí al joven fue a principios de 1977, cuando lo trasladaron, lo que significaba la muerte.

Al parecer Sandoval integraba el grupo represivo de tareas de la ESMA 3.3. Cuando terminó la dictadura se instaló en Francia, donde obtuvo la nacionalidad francesa en los 90. Tras una larga batalla judicial, pocos días atrás fue detenido en su domicilio en las afueras de París, donde no ocultaba su nombre y apellido.

El expolicía trabajó como profesor en centros universitarios y llegó a desempeñarse como asesor del expresidente francés Nicolas Sarkozy (2007-2012), según destacaron organismos de derechos humanos argentinos.

Las autoridades francesas consideraron que la mayoría de los cargos contra Sandoval no eran imputables, pero no así los relacionados con el caso de la desaparición de Abriata.

Unas 30.000 personas desaparecieron durante la última dictadura militar, según organismos de derechos humanos. Los juicios contra los responsables prosiguen porque los delitos perpetrados están considerados crímenes de lesa humanidad y son imprescriptibles. En este caso, las autoridades francesas determinaron que el delito sigue vigente por la ausencia de cuerpo.