UE ofrece millones a miembros pobres para reducir emisiones

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quiere disponer de 100.000 millones de euros (130.000 millones de dólares) para ayudar a los países miembros que aún utilizan principalm...

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quiere disponer de 100.000 millones de euros (130.000 millones de dólares) para ayudar a los países miembros que aún utilizan principalmente combustibles fósiles a efectuar la transición a las emisiones reducidas.

Von der Leyen, quien asumió días atrás la presidencia del poderoso brazo ejecutivo de la UE, sostiene que la lucha contra el cambio climático es la prioridad de su mandato de cinco años. Ha prometido que la UE será el primer continente de emisiones neutras de carbono par 2050 como parte del "Pato Verde Europeo.

Según un borrador de las resoluciones sobre cambio climático que los líderes de la UE discutirán el jueves, obtenido por The Associated Press, la inversión de 100.000 millones de euros servirá para apoyar a las regiones y los sectores más afectados por la transición.

La comisión espera que el fondo ayude a las regiones que sufran con mayor fuerza el impacto financiero de la transición a industrias más limpias. Hungría, República Checa y Polonia aún no se han comprometido a cumplir la meta de la UE de emisiones cero de CO2 para 2050, que será tema de discusión de los jefes de estado o gobierno de la UE en Bruselas.

El nuevo fondo, detalles del cual se conocerán en enero, podría convencer a los gobiernos de los tres países a sumarse a ese objetivo.

Quiero que nos pongamos de acuerdo en el compromiso de que la UE será climáticamente neutra para 2050, dijo Charles Michel, presidente del Consejo de la UE, en su carta de invitación a los líderes de la UE. Sería una señal importante del Consejo Europeo de que la UE tendrá un papel de liderazgo global en este asunto crucial.

Dijo que la transición a una economía de menores emisiones creará oportunidades para el crecimiento económico, pero que la UE debe reconocer que el proceso puede provocar trastornos a ciertos países.