Siria y Ucrania en agenda entre Rusia y EEUU

Estados Unidos y Rusia iniciarán el martes un diálogo donde la agenda estará dominada por temas como el control de armas, el conflicto en Ucrania y la crisis en Siria.

Estados Unidos y Rusia iniciarán el martes un diálogo donde la agenda estará dominada por temas como el control de armas, el conflicto en Ucrania y la crisis en Siria.

El presidente Donald Trump y el secretario de estado Mike Pompeo se reúnen con el ministro de relaciones exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, quien no ha visitado Washington desde mayo del 2017.

La visita de Lavrov, sin embargo, se vio opacada por el proceso de juicio político que se le sigue a Trump en el Congreso en base a sus comunicaciones con Ucrania, y las quejas de Trump hacia las conclusiones oficiales de que el FBI estaba justificado al investigar los lazos entre su campaña presidencial del 2016 y el gobierno ruso.

Lavrov se reunió inicialmente con Pompeo en el Departamento de Estado, donde ambos tendrán un almuerzo y una conferencia de prensa. Ninguno de los dos habló con reporteros al posar para los fotógrafos al inicio de su reunión.

De allí los dos funcionarios se trasladarán a la Casa Blanca, donde se reunirán con Trump. La última reunión de ese tipo tuvo lugar poco después de que el mandatario estadounidense destituyera al director del FBI James Comey, una decisión que el mismo Trump ha dicho que se debió a la investigación sobre Rusia.

Poco antes el martes, Trump atacó al sucesor de Comey, Christopher Wray, a quien él mismo seleccionó para el cargo, por coincidir con las conclusiones del inspector general del FBI de que la investigación en torno a los lazos entre Trump y Rusia no fue por razones políticas.

Entretanto los demócratas en la Cámara de Representantes anunciaron dos cargos contra Trump para someterlo a juicio político: abuso de poder, al retener ayuda militar a Ucrania a menos que ese país accediera a investigar a sus rivales políticos, y obstrucción de justicia ya que se negó a cooperar con la pesquisa.

Trump niega haber cometido ilegalidad alguna.