Turquía deporta a 11 franceses supuestos miembros de EI

Turquía deportó a 11 ciudadanos franceses sospechosos de pertenecer al grupo extremista Estado Islámico, según dijo el lunes el Ministerio turco del Interior.

Turquía deportó a 11 ciudadanos franceses sospechosos de pertenecer al grupo extremista Estado Islámico, según dijo el lunes el Ministerio turco del Interior.

Once combatientes terroristas extranjeros fueron devueltos a su país de origen, indicó el Ministerio en un breve comunicado, sin dar más detalles ni identificar a los sospechosos.

Turquía aceleró el mes pasado las repatriaciones de supuestos miembros de la milicia extremista, que estaban en Siria o en prisiones turcas, afirmando que su país no es un hotel para combatientes extranjeros.

Aunque Ankara lleva años deportando con discreción a supuestos yihadistas, el tema ha ganado fuerza después de que varios países occidentales se negaran a respaldar su invasión en el nordeste de Siria y su ofensiva contra combatientes kurdos sirios, a los que Turquía considera terroristas vinculados con los insurgentes kurdos que luchan en territorio turco. Muchos países han expresado el temor a que la incursión turca pueda provocar un resurgir del grupo EI.

Las deportaciones del lunes elevaron a 71 el número de combatientes extranjeros expulsados por Turquía desde el 11 de noviembre, según la agencia estatal de noticias Anadolu, incluyendo ciudadanos de Estados Unidos, Dinamarca, Alemania, Irlanda y Países Bajos. Al menos 18 sospechosos fueron enviados a Alemania, señaló la agencia.

El Ministerio del Interior había anunciado el domingo la deportación de un ciudadano australiano acusado de ser un combatiente terrorista extranjero.

Turquía ha sido acusada de permitir durante años que miles de simpatizantes extranjeros del grupo EI entraran en Siria. En el momento de más fuerza del grupo extremista, la ruta principal para los que querían unirse a la milicia en Siria era a través de Turquía. Ankara ha rechazado las acusaciones y después reforzó la seguridad en sus fronteras, lo que incluía buscar específicamente a posibles combatientes del grupo EI en aeropuertos y levantar un muro en tramos de su porosa frontera.